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¿Pascua Judía o Pascua Cristiana?: La Controversia Pascual
Por: Alexis Gómez*
La Pascua de Resurrección es, podría decirse, la fecha principal en el calendario cristiano. Celebrar el hecho histórico más relevante para nosotros como creyentes, pues, como dice el Apóstol Pablo: Si el Mesías no resucitó, vana es nuestra fe (1 Co. 15: 14). Así, dice el Mesías en la Cena de Pascua, que cada vez que comiésemos de ese pan (el pan sin levadura), y bebiésemos de la copa (La tercera copa llamada de la redención), lo haríamos como un memorial. Así, Yeshúa no desligó la celebración de la Pascua Bíblica Judía del hecho histórico de su muerte y resurrección. En este estudio, vamos a tratar sobre el tema de la Pascua y su relación con el Mesías, y cómo la Iglesia se fue desligando de sus raíces hasta cambiar la fecha de la Pascua, creando la llamada “Pascua de Resurrección en Domingo”. Al principio, no fue así. Los primeros creyentes celebraron la Pascua junto con el judaísmo. No fue sino hasta mediados del siglo II, cuando empiezan las disputas por el cambio de fecha, lo que se le llamó la controversia o “Querella Pascual”.
Pesaj: La Salida de Israel de Egipto
“Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de HaShem. Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo HaShem.”
Éxodo 12: 11 -12
Pesaj, la primera de las festividades mayores, según las Escrituras (cf. Lv. 23: 5-8), es observada por más judíos que cualquier otra fiesta del calendario hebreo. Un estudio reciente demuestra que el 99% de la población en Israel observa la Festividad de alguna manera – comiendo matzá, absteniéndose de comer alimentos con levadura, limpiando las casas a fondo, asistiendo a un Seder o un servicio religioso.
Pesaj comenzó y sigue siendo una fiesta familiar. Es el recuerdo del éxodo de Egipto.
El nombre Pesaj se deriva del hebreo Pasaj que significa saltear y recuerda así la noche en la que el ángel hizo perecer a los primogénitos egipcios, saltando las casas de los hebreos que habían colocado la sangre del cordero en el dintel de sus puertas. El Eterno, en efecto les había pedido a los israelitas una prueba de su confianza, tomando el 10 del mes de Nisan, un cordero o cabrito, sacrificándolo en la tarde del 14, marcando con su sangre las puertas de sus moradas y comiendo su carne esa noche.
El libro de Éxodo nos recuerda que es una celebración que se realiza por todas las generaciones:
“Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para HaShem durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis”.
Éxodo 12: 14
Así desde los tiempos del Éxodo, el pueblo de Israel ha celebrado esta Festividad de generación en generación, tal como fue indicada por el Eterno a Moisés, el 14 del mes de Nisan o Aviv.
Pesaj es la primera de las festividades, celebrada en la primavera. Ella marca el inicio de las convocaciones santas dadas por el Eterno en Levítico 23. Es sabiendo la fecha exacta de la Pascua con la cual el pueblo de Israel inicia el calendario litúrgico, y sabe la continuación de las demás fiestas de la Primavera.
La celebración de la Pascua se ha mantenido a través de las generaciones. El Libro de 2 Reyes declara en el capítulo 23: 21-23.
Entonces mandó el rey a todo el pueblo, diciendo: Haced la pascua al Eterno vuestro Di-s, conforme a lo que está escrito en el libro de este pacto. No había sido hecha tal pascua desde los tiempos en que los jueces gobernaban a Israel, ni en todos los tiempos de los reyes de Israel y de los reyes de Judá. A los dieciocho años del rey Josías fue hecha aquella pascua al Eterno en Jerusalén.
Vemos aquí la celebración de la Pascua luego de la reforma del Rey Josías, tal como Di-s lo había determinado en la Torá. El libro de Esdras declara que los hijos de la cautividad celebraron la Pascua a los catorce días del mes primero, y la fiesta de Panes sin levadura (Esd. 6: 19 - 22).
Entonces, vemos que en la historia de Israel no hay tal cambio de la Pascua. Hay una fecha señalada y estipulada, que hasta hoy es celebrada.
Y para algunos que piensan que la Pascua terminaría con el Mesías Yeshúa, Di-s declara por boca del profeta Ezequiel que aún en la visión del Templo futuro, se celebrará la Pascua en la fecha señalada: El catorce del mes primero (Ez. 45: 21).
Yeshúa y sus discípulos celebraron la Fiesta de Pesaj el 14 de Nisan.
Algunos pensarán que Yeshúa y sus discípulos cambiaron la fecha de Pesaj por el domingo de Pascua. Esto no fue así. Vemos en las narraciones del Evangelio que Yeshúa y sus discípulos subían, como era de costumbre, a celebrar "Pesaj" o la Pascua Judía (cf. Mt. 26: 2 – 19; Mr. 14: 1 – 16; Lc. 2: 41, 22: 1 -15; Jn. 2: 13, 2: 23, 6: 4, 11: 55, 13: 1, 18: 39, 19: 14, etc.)
Muchos son los que alegan que la Pascua Judía es mencionada en la narración del Evangelio según Juan como una fiesta que era realizada por los judíos de la época y por ello, Jesús y sus discípulos la celebraron, dejando entrelíneas un desacuerdo por parte de Yeshúa en cuanto a esta práctica. El argumento que utilizan es que Juan en su narración siempre utiliza en el griego: ????? ??? ???????? – Paska ton Ioudaion, es decir: La Pascua de los judíos, como si Yeshúa y sus discípulos no fueran judíos. El Dr. David Stern en su Comentario Judío del Nuevo Testamento hace una aclaración a este tema, mencionando que en griego el concepto "Pascua de los judíos" en realidad significa Pesaj en Y’hudah, o la Fiesta de Pesaj de Judea, celebrada por los habitantes de Judea (gr. Ioudaion).
Muchos son los que piensan que al celebrar la llamada "Última Cena", Yeshúa instituye una nueva celebración, separada del Seder de Pesaj, cuando en realidad, lo que Yeshúa hace es darle el pleno sentido a la celebración de Pesaj (ver estudio sobre La Fracción del Pan en el Primer siglo).
Algunos, para argumentar el cambio de la Pascua y del Día de Reposo (ver estudio ¿Sábado o Domingo?) dicen que una vez que Yeshúa asciende a los cielos y envía a sus discípulos como apóstoles, la Iglesia inicia su caminar, teniendo que hacer restructuraciones como una "Religión independiente". Así se interpretan los pasajes de las Cartas del Apóstol Pablo como en contra del Judaísmo, creando una Teología de la substitución. Realmente, estos cambios no ocurrieron durante el primer siglo como muchos argumentan, sino que ya entrados en la segunda mitad del siglo II, culminando en el siglo IV, cuando Constantino declara el "Cristianismo" la religión del Imperio.
Veamos que aún el apóstol Pablo, hace mención a la Iglesia de Corinto, que era mayoritariamente gentil (eran noajidas, es decir, gentiles que aceptaron los dictámenes del Concilio de Jerusalén en Hch. 15 y son injertados en el Olivo que es Israel – cf. Ro. 11):
"No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa?
Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra Pascua (Pesaj), que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad".
I Co. 5: 6 – 8
No voy a extenderme a explicar este asunto, pues ya hemos dedicado un artículo para explicarlo a la luz de la tradición llamada "Bedikat Jametz" (ver artículo I Corintios 5: 6 - 8 y el Bedikat Jametz) sin embargo, vemos claramente cómo el apóstol Pablo incentiva a la Iglesia de Corinto a celebrar el Seder u orden de Pesaj, tal como era celebrado por el pueblo de Israel, siendo el Mesías nuestra Pascua, el cordero que era sacrificado; y no solo la Pascua, sino que también nos llama a celebrar los siete días de panes sin levadura, como símbolo de apartarnos del pecado y de la maldad, sino con sinceridad y verdad.
Así, la Iglesia en el periodo Apostólico y en los primeros años del Periodo Post-apostólico, celebró la Pascua Judía el 14 de Nisan, teniendo como centro al Mesías Yeshúa, recordando esas palabras que dicen: " Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga".
Ahora, nuestra pregunta es: ¿Y cuando la Iglesia cambió la fecha de la Pascua? Antes debemos ver un suceso de interpretación en los siglos posteriores, y es la aparente contradicción de la narración del Evangelio de Juan y los sinópticos en cuanto a la muerte del Señor Yeshúa: ¿Yeshúa fue crucificado el 14 o 15 de Nisan?
¿Yeshúa celebró una Pascua anticipada?
Existe una controversia entre los exegetas cristianos, ya que los evangelios sinópticos no son concordes en esto con el Evangelio de Juan. En los sinópticos, aparentemente fue el día de la Última Cena y Yeshúa murió al día siguiente. Sin embargo, si pensamos esto, existe un problema: el 15 de Nisan en la tarde, que es propiamente la Pascua, es considerado un día de reposo o sea Shabat. Así, no podía realizarse ninguna ejecución.
La aparente contradicción puede resolverse de la siguiente manera: Siempre que se va a hablar de la preparación para la Última cena, se utiliza la frase: ?? ?? ????? ??? ??????
- Te de prote ton azumon, que literalmente significa el Primero de los ácimos. Ahora, es bien sabido, que a partir del 13 de Nisan para el 14 de Nisan se realiza la limpieza de la casa, dejándola sin Jametz o Levadura. Es probable que a esto se refieran los Sinópticos. Así, la versión de Mateo DuTillet 26: 17 traduce el texto de la siguiente manera:
"El día anterior a la Fiesta de los Inleudos, los talmidím se acercaron a Yeshúa diciendo: «¿Dónde vas a comer el Pésaj?»"
Por otra parte, cuando vamos a la narración del Evangelio de Juan, vemos lo siguiente:
"Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin."
Juan 13: 1
Llevaron a Jesús de casa de Caifás al pretorio. Era de mañana, y ellos no entraron en el pretorio para no contaminarse, y así poder comer la pascua.
Juan 18: 28.
Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la pascua, a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo (pues aquel día de reposo era de gran solemnidad), rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados de allí.
Juan 19: 31
Así, Juan deja claro que Yeshúa celebró una Pascua anticipada, y que murió el día de la preparación, es decir el 14 de Nisan, cuando los corderos eran sacrificados aproximadamente a las 3:00 p.m.
También, la literatura Rabínica hace alusión a que Yeshúa fue crucificado en víspera de Pesaj según el Tratado de Sanhedrín 43a.
Por otra parte, si Yeshúa celebró una Pascua anticipada, entonces ¿qué celebración era, si la Pascua debe ser celebrada a la puesta del sol del 14 de Nisan, ya siendo el 15 de Nisan? El Rabino Joseph Shulam sugiere que sea o no el Seder, pudo ser un Seudat-Mitzvá o banquete celebrativo anticipado que era acompañado al cumplir un mandamiento, así como un matrimonio o brit-milá. Cuando un rabino y sus discípulos acaban de estudiar un tratado del Talmud, celebraban un seudat-mitzvá, llamado también seudat-siyum o banquete del término, es decir como un banquete de graduación. Así, Yeshúa en el Primer siglo, pudo haber preparado esta celebración para que él y sus discípulos terminasen de leer un libro del TaNaK el 14 de Nisan, o como Yeshúa sabía que iba a morir, él consideró que era apropiado terminar el "curso de estudio" terrenal con sus discípulos con un banquete. Esta solución resolvería el conflicto que se percibe entre Juan y los Sinópticos con respecto a la Última cena.
Los Cuartodecimanos y la tradición Juanica:
Como hemos visto anteriormente, Yeshúa y sus discípulos celebraron la Pascua en la fecha señalada en el TaNaK.
Durante el siglo I y la primera mitad del siglo II, antes de la formación del Canon del Nuevo Testamento, la tradición de la Iglesia era celebrar la Pascua al atardecer del 14, siendo el comienzo del 15 de Nisan sin importar el día de la semana. Allí se recordaba la muerte y resurrección del Mesías.
En el siglo II se celebra en Asia Menor y en algunos territorios vecinos un "PASSAH" cristiano, que pone desde luego en el primer plano el pensamiento de la pasión del Señor, pero que tampoco excluye la idea de que esta pasión desemboca en la resurrección.
Así parece que mantenían el 14 de Nisán, siguiendo el uso judío, como fecha de la pascua. La iniciaban con riguroso ayuno, y en uno y otro caso se escuchaba una homilía sobre Éxodo 12. No se trataba, sin embargo, de un día exclusivamente de duelo, pues la celebración tenía un final gozoso con el ágape y la fracción del Pan, la mañana del 15 de Nisán. Este grupo fue llamado posteriormente como cuartodecimanos.
Meliton, obispo de Sardis, en su obra Peri Pascha ("Homilía de Pascua") habla sobre la relación entre la Pascua del Éxodo y la Pascua en el Mesías. Queda claro según Eusebio que Melitón celebraba la Pascua el día catorce de Nisan, en lugar de al domingo siguiente (Eusebio, Historia Ecclesiastica 5.24), por lo que se le consideraba Cuartodecimal (que celebraba la Pascua el 14 de Nisan en lugar de al domingo siguiente). Esta homilía, si no se contextualiza, puede parecer antisemita y ha sido objeto de mucha controversia. La misma es un relato o lo que en hebreo es conocido como Haggadah.
Veamos un fragmento de dicha homilía:
Cuando la oveja es degollada, y la pascua es comida, y el misterio es cumplido, y el pueblo alegrado, e Israel marcado, entonces llega el ángel para herir a Egipto. En una sola noche castigo a Egipto, no iniciado en el misterio, ni participe de la pascua, ni marcado por la sangre, ni protegido por el Espíritu, sino enemigo, incrédulo; y en una sola noche, después de herirlo, lo privo de sus hijos (...). Israel, en cambio, estaba protegido por la inmolación del cordero, y al mismo tiempo iluminado por la sangre vertida: y la muerte de la oveja resultaba ser una muralla para el pueblo. ¡Oh misterio sorprendente e inexplicable! La inmolación del cordero resulto ser la salvación de Israel, la muerte de la oveja llego a ser vida del pueblo y la sangre intimido al ángel. Dime, ángel, lo que te ha intimidado: ¿la inmolación del cordero, o la vida del Señor?, ¿la muerte de la oveja o la figura del Señor?, ¿la sangre del cordero o el Espíritu del Señor? Es claro que estas intimidado por haber visto el misterio del Señor realizado en la oveja, la vida del Señor en la inmolación del cordero, la prefiguración del Señor en la muerte de la oveja. Por esto no castigaste a Israel, sino que privaste de sus hijos solo a Egipto. ¿Cual es este misterio inesperado: que Egipto haya sido golpeado para su perdición e Israel, en cambio, protegido para su salvación? Oíd la dinámica del misterio.
Peri Pascha – Melitón de Sardis
La Disputa contra los Cuartodecimanos
Si en las Iglesias de Asia la celebración era realizada el 14 de Nisán en el siglo II, en Siria, Egipto, en el Ponto y el occidente latino se practicaba el "PASSAH " dominical, es decir, la celebración de la Pascua el domingo siguiente al 14 de Nisán. No excluía de la idea fundamental del rito el pensamiento de la pasión del Señor.
Se iniciaba tal celebración con el recuerdo de la Pasión e iba unida también a un riguroso ayuno, para luego llegar a una digna y razonable conmemoración de la resurrección del Señor. La vigilia daba aquí término a estos ayunos pascuales y representaba el tránsito a la alegría pascual por la redención consumada en la resurrección.
Las divergencias entre las diferentes Iglesias cristianas empezaron pronto. Mientras la mayoría de las iglesias, incluyendo la de Roma, celebraban la Resurrección en domingo, para determinadas Iglesias cristianas del Asia Menor la muerte debía coincidir el 15 del mes de Nisán, y por tanto la Resurrección con el 17 de dicho mes, prescindiendo del día de la semana. Para ello apelaban a la tradición de Felipe y Juan y de varios santos padres de la Iglesia. Esta divergencia era motivo de un cierto escándalo, incluso los mismos gentiles se la echaban en cara a las Iglesias cristianas.
Leemos en Eusebio de Cesarea (Historia de la Iglesia V.23). “Un asunto de no pequeña importancia surgió en ese tiempo (es decir, el tiempo del Papa San Víctor I, cerca de 190 d.C.). Las diócesis de toda Asia, basadas en una antigua tradición, sostenían que la fiesta de la Pascua vivificadora siempre se debía celebrar el décimo cuarto día de la luna [epi tes tou soteriou Pascha heortes], en cuyo día se le ordenó a los judíos sacrificar el cordero, alegando que el ayuno debía terminar ese día, sin importar en qué día de la semana cayera. En occidente, se celebraron sínodos y reuniones sobre este asunto, y todos unánimemente a través de correspondencia mutua redactaron un decreto eclesiástico que el misterio de la Resurrección del Señor no debía celebrarse en ningún otro día, sino el domingo y que se debe observar el cierre del ayuno pascual en ese día solamente.” Estas palabras del padre de la historia eclesiástica, seguidas por algunos extractos que hace de las controversiales cartas de su tiempo, nos dice casi todo lo que conocemos respecto a la controversia pascual en su primera etapa. Así, en las provincias de Asia se celebraba más bien la muerte del Señor que en el Evangelio de Juan hace coincidir la muerte de Jesús con el sacrificio de los corderos la víspera de la Pesaj judía y por ello, hacían prevalecer el 14 de Nisán. En cambio Roma y con ella el Occidente cristiano daba más importancia a la celebración de la Resurrección que habría caído el «primer día de la semana», entonces hacían coincidir la celebración de la Pascua con un domingo.
Los sínodos reunidos en Asia decidieron mantener su celebración el 14 de Nisán, tal cual fue realizado en la Iglesia del Primer siglo. Incluso Polícrates, obispo de Éfeso anunció:
Somos nosotros los que celebramos el verdadero y auténtico día, sin añadir ni quitar nada... de acuerdo con el Evangelio, sin cambiar nada, cumplidores de la regla de la fe... He vivido 65 años en el Señor; he mantenido contacto con los hermanos de todo el mundo, he leído toda la Biblia y no me dejaré atemorizar por espantapájaros, porque hombres más grandes que yo han dicho: «es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres»
Eusebio de Cesarea, Historia Ecclesiastica 5, 24
El Papa se aprestó a excomulgar a los cuartodecimanos debido a los problemas causados por un sacerdote romano y sus seguidores, Blastus, quien quiso introducir en Roma el uso cuartodecimano y pudo hallar apoyo en los cristianos venidos de Asia Menor. Pero finalmente atendió a la solicitud de prudencia que le hizo Ireneo de Lyon por medio de las llamadas Cartas de Paz.
El asunto así debatido trataba principalmente si la Pascua se debía celebrar en domingo, o si los cristianos debían observar el día santo de los judíos, el catorce de Nisán, que podía ocurrir en cualquier día de la semana. Los que celebraban la Pascua con los judíos eran llamados cuartodecimanos o terountes (observantes); pero aun en tiempos del Papa Víctor esta costumbre era vigente y se había extendido más allá de las Iglesias de Asia Menor. Pero después de las fuertes medidas del Papa y la determinación del Domingo de Pascua en el siglo IV, hace que los cuartodecimanos y la tradición bíblica desaparezca.
El Concilio de Nicea: Un camino para el cambio de la Pascua
En el siglo IV, se inicia, por decirlo así, el proceso legal del cambio de la Fecha de la Pascua. En el concilio de Arles (314) recomendó en su canon 1 la pascua dominical. Así se obligó a toda la Cristiandad a celebrar la Pascua el mismo día, y que esta fecha habría de ser fijada por el papa, que enviaría epístolas a todas las iglesias del orbe con las instrucciones necesarias. Sin embargo, no todas las congregaciones siguieron estos preceptos.
En el Concilio de Nicea se fijó ya la celebración de la Pascua para el domingo después de la primera luna llena de primavera (el equinoccio de primavera caía el 25 de marzo). Debido a los decretos del Concilio de Nicea las Iglesias del occidente cambiaron oficialmente de la observancia de la Pascua en el anochecer del 14 de Nisán a la observancia de la Pascua de Resurrección. Las Iglesias Apostólicas de Asía todavía utilizaban la luna para las temporadas. Constantino deseaba que las Iglesias abandonaran esta práctica y utilizaran el calendario solar, es decir, el calendario Juliano. Así, se fue creando un nuevo calendario, "cristianizando" muchos de los festivales paganos y de los dioses greco-romanos, creando un sincretismo religioso.
El Concilio de Nicea fue convocado por el emperador Constantino, quien todavía no era cristiano. El objetivo fundamental de este Concilio fue tratar sobre la herejía arriana, que daba origen a múltiples disensiones y enfrentamientos en la Iglesia. Su síntesis principal es el Credo o Símbolo Niceno, que junto con las adiciones del Concilio de Constantinopla es el que las Iglesias de Tradición Católica profesan. Pero también trató este tema de la fecha de la Pascua, en especial para resolver definitivamente.
En resumen, las disposiciones del Concilio de Nicea, que son las que hoy se rige la Iglesia, se pueden resumir en tres puntos:
1. Que la Pascua se celebre en domingo (lo cual iba directamente contra los cuartodecimanos).
2. Que jamás se tenga la Pascua en el mismo tiempo que los judíos, cosa que se consideraba un escándalo, por cuanto si el 14 de Nisán cayera en domingo, la Pascua no debía celebrarse ese día sino el domingo siguiente.
3. Se prohibía a los cristianos celebrar dos veces la Pascua en el mismo año, es decir, como el comienzo del año era el equinocio primaveral, se prohibía celebrarla antes del equinoccio real, olvidándose de la entrada en aries.
Dado que el gran festival de Pascua se celebraría siempre en domingo, y no coincidiría con ninguna fase particular de la luna, que podía ocurrir en cualquier día de la semana, surgió una nueva disputa sobre la determinación del domingo mismo. No ha llegado hasta nosotros el texto del decreto del Concilio de Nicea que fijaba, o al menos indicaba un acuerdo final, sobre la dificultad, pero tenemos un importante documento insertado en la “Vida de Constantino” (III, XVIII ss.) de Eusebio. El emperador mismo, escribiendo a las Iglesias después del Concilio de Nicea, los exhorta a adoptar sus conclusiones y dice entre otras cosas:
“En esta reunión se discutió el asunto concerniente al muy santo día de la Pascua, y se resolvió por el juicio unánime de todos los presentes que la fiesta debe celebrarse por todos y en cada lugar en uno y el mismo día. Y primero que todo parece una cosa indigna que en la celebración de los judíos, que impíamente se mancharon las manos con un enorme pecado… pues hemos recibido de Nuestro Salvador un modo diferente… Y yo personalmente me he comprometido a que esta decisión debe tener la aprobación de sus Sagacidades con la esperanza de que sus Sabidurías admitan gustosamente que la práctica que se observa en la ciudad de Roma y en África, a través de Italia y Egipto… con completa unidad de juicio.”
El Sínodo de Antioquía en el 341 confirma lo aceptado en Nicea y oficialmente excomulga a los Cuartodecimanos:
"Todos aquellos que se atrevan a actuar contrario a la orden del gran y santo Sínodo, reunido en Nicea en presencia del pío Emperador Constantino, amado de Dios, respecto a la sagrada fiesta de Resurrección [Pascua], serán excomulgados de la Iglesia si ellos obstinadamente persisten en su oposición a esta más excelente decisión. Esto se refiere a la laicidad. Pero si después de esta orden alguno de los oficiales de la Iglesia, obispo, sacerdote, o diácono, aún se atreve a celebrar la fiesta de Resurrección [Pascua] con los Judíos, y seguir su propia voluntad perversa para la ruina del pueblo y la disturbancia de las Iglesias, el santo Sínodo sostiene a tal persona desde ese momento como separado de la Iglesia, porque él no solamente peca para sí, sino que es la causa de ruina y destrucción para muchos; y el Sínodo no sólo despoja a tal persona de su oficio, sino también a todos aquellos que después de su despojamiento presuman sostener comunión con ellos. Las personas despojadas también serán privadas de los honores externos gozados por el santo canon y el sacerdocio."
El Sínodo en Laodicea, en el canon 7 declara que La persona que no renunciara a la observancia de la Pascua del Señor sería contada un hereje. Aquellos que se retractaran de la Pascua del Señor y vinieran bajo el Credo de Nicea y observaran la Pascua de Resurrección serían ungidos y recibidos entre los misterios Católicos.
Estas amenazas no fueron enteramente exitosas. Por lo contrario, aprendemos de San Epifanio que nació y creció en Tierra Santa, que en su tiempo, alrededor del año 400 después de Cristo, habían todavía muchos Cuartodecimanos. En cuanto a su fe, ellos eran ortodoxos, dijo Epifanio. Ellos observan la Pascua Judía y se edifican sobre el pasaje: "Maldito es el que no celebra su Pascua en el 14 de Nisan."
El Cálculo de la Fecha de la Pascua Cristiana
A principios del siglo IV ya había en la cristiandad una gran confusión sobre cuándo había de celebrarse la Pascua cristiana o de Pascua de Resurrección, con motivo del aniversario de la resurrección de Yeshúa. Habían surgido en aquel momento numerosas tendencias o grupos de practicantes que utilizaban cálculos propios.
Hubo diferencias entre la Iglesia de Roma y la Iglesia de Alejandría, si bien el Concilio de Nicea dio la razón a los alejandrinos, estableciéndose la costumbre de que la fecha de la Pascua se calculaba en Alejandría, que lo comunicaba a Roma, la cual difundía el cálculo al resto de la cristiandad. En los siglos cuarto y quinto, los métodos de cálculo Alejandrinos y Romanos difirieron. Agustín de Hipona dice que en 387, la Galia observaba la Pascua, el 21 de marzo; Italia, el 18 de abril, y Alejandría, el 25 de abril. Finalmente, la práctica Alejandrina prevaleció. Por otra parte, hasta cerca del 750 E.C., había incertidumbre en la Galia acerca de la fecha, debido al uso de un juego de tablas de Pascal, trazadas en Roma pero, raramente, usadas ahí.
Separados de la Europa bárbara, la Iglesia Celta desarrolló su propio método de cálculo. Una larga disputa se desarrolló entre los antiguos misioneros Agustinos Romanos y los Anglo Sajones de Kent. Siguiendo la decisión del Sínodo de Whitby, en 664, a favor de Roma, el Arzobispo de Canterbury, Teodoro de Tarso, (quien había hecho un movimiento geográfico mayor al de Irenaeus), impuso el cálculo romano, en toda Inglaterra, en 669.
Finalmente fue Dionisio el Exiguo (en el año 525) quien desde Roma convenció de las bondades del cálculo alejandrino, unificándose al fin el cálculo de la pascua cristiana.
Sin embargo, hoy en día los 200 millones de cristianos ortodoxos del mundo utilizan un calendario diferente al de la iglesia católica romana y las iglesias evangélicas, razón por la cual la celebración es en una fecha distinta. Las iglesias ortodoxas aún continúan utilizando el Calendario Juliano para calcular el equinoccio de primavera y la luna llena que lo sigue. De ahí que calculen fechas diferentes.
La división actual entre los Cristianos del Oriente y de Occidente, en este asunto, es consecuencia del rechazo, por parte del Este, de aceptar la acción unilateral de Occidente, de adoptar el calendario Gregoriano, puesto que la tradición del Este era nunca celebrar la Pascua antes de la Pascua Hebrea, y había una manera distinta de calcular la epacta, que significa, la discrepancia entre el ciclo lunar y el ciclo solar.
Conclusión
Vemos entonces como el cambio de la fecha de la Pascua tal como Yeshúa y sus discípulos la celebraron en el siglo I ha traído división en la Cristiandad. Así, ya no existen dos "Pascuas", sino tres: La Pascua Judía, La Pascua de la Iglesia de Occidente (Iglesia Católica e Iglesias Evangélicas) y la Pascua de la Iglesia de Oriente (Iglesia Ortodoxa).
Así, como hemos visto de una manera histórica, las Iglesias de Asia Menor, las que fueron fundadas por los apóstoles, en especial aquellas fundadas por el apóstol Pablo, eran fieles a la tradición de celebrar la Pascua al atardecer del 14 de Nisan, recordando la salida de Egipto del pueblo de Israel, siendo injertados en el olivo, y además la nueva vida dada en el Mesías a través de su sacrificio en el madero, sacándonos de Egipto para llevarnos a la Tierra Prometida.
Con el Papado de Aniceto I (155 -166) se da inicio a más de medio siglo de disputas entre las comunidades de Oriente y Occidente. Debido a las discrepancias que existían en aquel momento, en cuanto a que si debían recordar la muerte o la resurrección del Señor, Aniceto decide fijar el domingo posterior al 14 de Nisan como "La Pascua de Resurrección".
Hubo entonces problemas con las Iglesias de Oriente. Figuras como Policarpo de Esmirna, Meliton de Sardis y Polícrates, advierten la celebración el 14 de Nisan, tal cual era guardado por los discípulos de Yeshúa en el Primer siglo.
Surgen en la contraparte figuras como Apolinar de Hierápolis que decía que celebrar el 14 de Nisan junto a las comunidades judías constituía un resto de judaísmo que había que borrar. Así, las comunidades de Oriente, Siria, Alejandrina y en Judea, permanecieron en la práctica de celebrar el 14 de Nisan. Muchas fueron obligadas a dejar dicha práctica en años posteriores, bajo la pena de ser considerados herejes y de ser culpados de cómplices de la muerte del Mesías. Sin embargo, la práctica cuartodecimana duró hasta entrado el siglo V. Así, los defensores de la antigua tradición cristiana fueron declarados herejes, mientras que el grupo de Roma paso a ser la posición oficial.
Como dice el Dr. Mario Saban en su libro Raíces Judías del Cristianismo: "Si judeo-cristianos y judíos recordaban en la misma fecha la Pascua o Pesaj, se comprendía que ello llevaría a muchos judeo-cristianos a confundir la resurrección del Mesías con la resurrección del Pueblo de Israel en base a la salida de Egipto. Roma decidió la modificación, ya que así alejaba estratégicamente el 14 de Nisán Judío, y en consecuencia también olvidarían las causas religiosas judías de dicha fecha".
Y para sorpresa de muchos, es sabido históricamente que Clemente I, siendo Judío, celebró la Pascua el 14 de Nisán. ¿Qué ocurrió entonces?. Hacia el 115 la Pascua se observaba como el judaísmo tradicional, pero llegado el Papado de Sixto I, la mayoría de los que conformaban la Iglesia provenían de un mundo gentil y no del judaísmo. Así, se comenzó a olvidar la Pascua del 14 de Nisán y desde tiempos de Sixto I, la llevaron al Domingo de Resurrección.
BIBLIOGRAFÍA
LA SANTA BIBLIA – VERSIÓN REINA – VALERA 1960.
Las Raíces Judías del Cristianismo – Dr. Mario Sabán
Comentario Judaico do Novo Testamento – Dr. David Stern
Diccionario Strong
Sitios webs consultados:
http://www.mercaba.org/FICHAS/IGLESIA/HT/1-23_capitulo.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Cuartodecimanismo
http://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A1lculo_de_la_fecha_de_Pascua
http://www.tlig.org/sp/spdates.html
http://ec.aciprensa.com/p/pascualcontroversia.htm
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Autorizado por Alexis Gómez para este uso en el atrio.net.
PROYECTO RESTAURACIÓN JADESH YAMEINU – PANAMÁ
* Alexis Gómez es Rosh (Líder) del Proyecto Restauración Renueva Nuestros días en Panamá. Es Magíster en Filosofía (M.Phil.) con especialización en Filosofía Cristiana. Licenciado en Educación con especialización en Estudios Humanísticos. Es teólogo formado por el Messianic Jewish Bible Institute – Brasil y el Seminario Reina – Valera (E.U.A). Actualmente realiza estudios de Maestría en Educación en la UEMG – Brasil. Es profesor de Historia y Filosofía. Presidente del Ministerio Renueva nuestros días en Panamá y encargado del Proyecto Restauración para América Latina.
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