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Cristianos en Irán

De acuerdo con la Agencia iraní Mohabat News, el diario Jomhouri-e-Islami (es decir, la República del Islam) ubicado en Teherán, niega que “mientras los medios occidentales informan que la gente en Europa y América se están convirtiendo al Islam, los agentes del oeste reclaman porque los jóvenes iraníes muestran un sincero interés en el cristianismo”.

Mohabat News, aseguró que “una persona se presentó como el portavoz de la iglesia iraní de Europa, y afirmó que con un sitio web persa, se ha dado cuenta que los jóvenes iraníes están aprendiendo acerca del cristianismo a través de Internet y canales de televisión cristianos. Incluso afirmó que la gente en las ciudades religiosas de Qom y Mashhad están mostrando más interés en el cristianismo que otras ciudades”.

La agencia Mohabat News, reveló que “la amplia gama del pueblo iraní está viendo programas cristianos de televisión y accediendo a sitios web cristianos, además teniendo contactos con gente, especialmente de las ciudades religiosas de Irán, que tienen contacto con medios de comunicación cristiana, lo que muestra un creciente interés de los iraníes en la conversión al cristianismo”.

“Jomhouri-e-Islami, está dispuesto a cerrar los ojos ante este hecho claro y están tratando de presentar una imagen a la sociedad iraní con sus propios prejuicios e impresiones. Es totalmente comprensible que publican historias preparadas por personas que están más interesadas en sus salarios que en el deseo de informar sobre los hechos, porque el régimen, no acepta a la sociedad iraní como lo es ahora”, denunció Mohabat News.

El diario Jomhouri-e-Islami, asegura que son sólo rumores y que nada está sucediendo en las ciudades religiosas, pero todos los informes de los medios de comunicación nacionales, las autoridades judiciales, de seguridad y clérigos islámicos dicen una historia diferente.

Las iglesias crecen cada vez más en Irán

Por tal motivo hace dos semanas, el ayatolá Hashemi Rafsanjani, presidente del Consejo de Guardianes y considerado como uno de los principales pilares del régimen, advirtió seriamente a las autoridades acerca de la conversión de la juventud iraní al cristianismo y el peligro de alejarse del Islam. Pidió a todos los sabios y clérigos a hacer serios esfuerzos para evitar esta tendencia en la sociedad.

El número de iglesias casas es cada vez mayor en la ciudad religiosa de Mashhad. Java-Online informó de que han sido descubiertas unas 200 iglesias, en un período de meses. Más importante aún, el movimiento de la juventud iraní para el cristianismo ha penetrado y se ha extendido incluso entre los niños y familias de las altas autoridades del régimen.

La preocupación por la creciente propagación del cristianismo entre la juventud iraní, ha crecido hasta el punto de que incluso el ayatolá Vahid Khorasani, una fuente bien conocida en el régimen islámico, se quejó de esta situación durante un encuentro con los seminaristas y clérigos islámicos de la gran mezquita de Qom. Advirtió acerca de la evidencia estadística que refleja la tendencia de los jóvenes hacia el cristianismo, incluso en la ciudad de Qom.

El Ayatolá Sobhani, reveló la conversión de 600 personas al cristianismo en la ciudad de Neishabour . Un especialista en temas religiosos también advirtió sobre el creciente interés de los ciudadanos iraníes en el cristianismo y su determinación para obtener una copia de la Biblia , a pesar de todas las prohibiciones en contra de la publicación y distribución de libros cristianos en Irán.

Fuentes: Noticia Cristiana / Fuerza Latina

 
{jcomments on}http://3.bp.blogspot.com/_pQJj8547zl0/Sa3QZu5R_sI/AAAAAAAABEg/UHVV05g53Qg/s400/elgohary.jpgNo hace mucho ha llegado a su final feliz, el dramático y emblemático caso de persecución, después de un infierno que duró varios años, hacia Maher Ahmad El-Mo´otahssem Bellah El-Gohary, y el de su hija adolescente, Dina Mo´otahssem, convertidos del Islam al cristianismo en Egipto.
El infierno de El-Gohary ha llegado a su fin. Pero la persecución hacia los que abrazan la fe en países islámicos viene durado más de 1.400 años.
Según lo relatado por Compass Direct News, el hombre llegó, junto a su hija, el pasado 30 de marzo a París desde Damasco –donde se sentían en peligro- , gracias a un permiso obtenido por vía judicial para el expatrio, después de la “Revolución del 25 de enero” y gracias a la caída del presidente Hosni Mubarak, informa Zenit.
El-Gohary (o Peter Athanasius, como también es conocido) se acercó al cristianismo hace casi 40 años, cuando acudía a la academia de policía y compartía habitación con un alumno copto. Los episodios de “bulling” hacia su compañero cristiano hiciron que se interesara por la fe cristiana, en aquel entonces desconocida por él.  El-Gohary comenzó a leer la Biblia, algo que fue duramente censurado por sus padres –al considerar la Sagrada Escritura “verdaderamente un libro pésimo”.
Su decisión de seguir a Jesucristo  trajo como consecuencia constantes ataques de “bulling” en la academia de policía. Al tiempo que decide dejar la carrera policial, su conversión al cristianismo provoca una crisis en su matrimonio con una musulmana, que pide y obtiene el divorcio.
A partir de agosto de 2008 la vida de El-Gohary se convierte en una auténtica pesadilla. Denuncia al gobierno de Egipto, pidiendo el derecho de cambiar su pertenencia religiosa en el documento nacional de identidad con el fin de evitar que su hija menor de edad  fuese considerada “apóstata” y fuera obligada a seguir los cursos de religión islámica u obligada a contraer matrimonio con un musulmán.
El ejercicio de este derecho suscitó tal malestar, que ambos se vieron forzados a esconderse y vivir en lugares secretos. Fueron víctimas de agresiones verbales (también desde los megáfonos de las mezquitas) y físicas. Ir al supermercado o visitar una iglesia, se volvieron actividades altamente arriesgadas. En 2009, el Consejo de Estado decide que El-Gohary ha violado la ley islámica y podría incluso sufrir la pena de muerte por haber cambiado de religión. Días después confiscan su pasaporte, impidiéndole salir del país. Al año siguiente, el Tribunal del Consejo de Estado en Giza se niega a devolverle el documento.
“Creo que es una manera de castigo para dar ejemplo a otros musulmanes que pretenden convertirse”, comentó El-Gohary hablando de las acciones tomadas hacia él (CDN, 25 de mayo de 2010). No obstante, el hombre no cede y decide seguir su lucha. “Quiero mostrar a la gente – afirmó – la cantidad de persecuciones que los convertidos del Islam sufren aquí, y que esta persecución se ha llevado a cabo durante 1.400 años”.
La situación fue definida como “dura, muy dura” por El-Gohary. Sobre todo para la hija adolescente, pasando los últimos años sin amigas o compañeras, la vida marcada por el aislamiento ha sido muy pesada. “Tengo mucho, mucho miedo”, admitió hace un año la joven. “No entiendo porque se me trata de este modo”, continuó diciendo la joven, cuyo sueño es convertirse en estilista.
“Elegí esta religión porque me gusta. ¿Por qué se me ha de tratar de este modo?”, dijo Dina, que en noviembre de 2009 escribió una carta al presidente estadounidense Barack Obama para llamar la atención sobre la persecución de los cristianos en Egipto.
También para Dina la fuga de Egipto -definida por su padre como “un milagro de Dios”- y la llegada a Francia, marca el final de una larga pesadilla y el inicio de una vida nueva. Sin duda una buena noticia en este tiempo pascual.
Fuente: ReL
 

Un nuevo informe revela que el 75% de la persecución religiosa es en contra de los cristianos. El evangelista Franklin Graham indica que la influencia de la Hermandad Musulmana en Egipto, Libia, Túnez y otros países empeorará la situación.

Él afirma que los líderes moderados protegían a los cristianos. Sin embargo, el presidente de Crescent Project (Proyecto Creciente), Fouad Masri, señala: "Cuando teníamos presidentes moderados, también éramos perseguidos. Cuando teníamos presidentes opresores como Muamar Gadafi, éramos perseguidos".

Masri asegura que la persecución hace que "el tiro les salga por la culata a los musulmanes, porque ellos quieren hacer ver al Islam como una religión pacífica. Por tanto, ellos luchan contra eso, lo cual abre las puertas para el evangelio".

Fuente: CBN

 

Teniendo libertad para entrar en el santuario por la sangre de Jesús. Hebreos 10: 19.

Uno de los escritos mas antiguos de nuestra era dice así: “Tú nos hiciste para ti, y nuestros corazones no descansarán tranquilos hasta que no descansen en ti.” El eminente escritor expresa aquí, en pocas palabras, el origen y la vida interior de la raza humana. Dios nos hizo para sí, y esta es la única explicación que satisface el corazón del hombre que piensa, no importa lo que diga su razón.

Este mensaje va dirigido a los que han sido enseñados en secreto por la sabiduría de Dios; me dirijo a los corazones sedientos, que han sido despertados por el toque de Dios en su fuero íntimo, y que no necesitan pruebas para saber lo que ha ocurrido muy adentro de sus almas. La inquietud de su corazón es toda la evidencia que necesitan. Dios nos hizo para sí. “El fin principal de la existencia del hombre es glorificar a Dios y gozar de su presencia por siempre jamás”.

Concuerdan con esto los veinticuatro ancianos que cayeron sobre sus rostros y adoraron a aquel que vive y vivirá por los siglo de los siglos, diciendo, “Señor, digno eres de recibir gloria, y honra y virtud; porque tú criaste todas las cosas, y por tu voluntad tienen ser y fueron criadas” (Apocalipsis 4:11).

El hombre ha abandonado a su Creador. Nos hemos separado de Dios. Hemos dejado de obedecerle y amarle, y a causa de nuestra culpa y el miedo que se apoderó de nosotros, hemos huido de él cuan lejos pudimos

Pero, ¿quién puede huir de su presencia cuando los cielos, y los cielos de los cielos no pueden contenerle? Cuando como lo dice el sabio Salomón “el Espíritu del Señor llena la tierra!’
La omnipresencia de Dios es una cosa, y es un hecho solemne, necesario para su perfección. Pero la manifestación de su presencia es otra cosa muy distinta. Y hemos huido de la presencia de Dios, como huyó Adán cuando se ocultó entre los árboles del huerto, o hemos exclamado como Pedro, “¡Apártate de mí, Señor, que soy hombre pecador!”

Así es como el hombre vive en la tierra alejado de la presencia de Dios, y por consiguiente, sin disfrutar del sitio que le corresponde. La pérdida de ese estado y condición para que fuera creado, es la causa de su incesante frustración.

La obra completa de Dios en la redención tiene por objeto desbaratar los efectos de aquella vil rebelión, y ponernos otra vez en correcta y eterna relación con él. Para eso es necesario que nos despojemos de nuestros pecados, que se efectúe la entera reconciliación con Dios y vivamos de nuevo en su presencia como antes. La gracia preveniente de Dios es la que nos induce a buscarle y volver a su presencia. Esta gracia la notamos cuando hay inquietud y hambre en nuestro corazón, y nos sentimos impulsados a decir, “Me levantaré, e iré a mi Padre, y le diré: Padre, he pecado.” Esta decisión es el primer paso, y como dijo el sabio chino Lao-Tsé, la ruta de mil millas comienza siempre con un paso”.

El viaje interior del alma desde las malezas del pecado hasta la presencia de Dios lo tenemos ilustrado hermosamente en el Tabernáculo del Antiguo Testamento. Cuando el pecador se acercaba a Dios entraba primeramente al atrio, donde ofrecía una víctima, inmolada en el altar de bronce. Enseguida se lavaba en la fuente, también de bronce, que estaba al lado del altar. Luego entraba al lugar santo, que no tenía más luz que la del candelabro de siete brazos MENORA, emblema de Jesucristo, la luz del mundo. En el lugar santo se hallaban también la mesa de los panes, figura de Cristo, el Pan de vida, y el altar de oro, donde se quemaba el incienso continuamente, figura de las incesantes oraciones.
Aun cuando un creyente se goce estando en el culto, eso no quiere decir que ha entrado a la presencia de Dios. Hay otro velo que separa el lugar santo del santísimo. En el lugar santísimo se hallaba el arca del pacto, toda recubierta de oro, con los querubines de gloria, también de oro.
Sobre la tapa del arca, llamada el propiciatorio, se manifestaba la gloria de Dios. Mientras el Tabernáculo estuvo en funciones, solo el sumo sacerdote, y una vez al año, podía entrar a este lugar santísimo, y no sin sangre, que ofrecía por sus propios pecados y los de todo el pueblo.
Este velo espeso fue el que se rasgó en dos, de arriba a abajo cuando Jesús murió en la cruz. El escritor sagrado nos dice que este velo rasgado indica que ahora está abierto y libre el camino al cielo, por medio del cuerpo de Cristo abierto en la cruz.
Todo lo que enseña el Nuevo Testamento concuerda con el Antiguo. Los redimidos de hoy no tienen por qué tener miedo de entrar al lugar santísimo. Dios quiere que nos abramos paso hasta su presencia, y que pasemos toda la vida allí. Y esto debe ser para nosotros una experiencia conciente. Una vida que se vive, cada día, más que una mera doctrina que se cree.

La luz que brillaba sobre el propiciatorio (Éxodo 40:34-38) era la manifestación visible de la presencia de Dios y el emblema de la orden de los levitas. Sin ella todo el culto del Tabernáculo y todo el sistema sacerdotal levítico carecerían de significado para Israel y para nosotros. Lo más importante del Tabernáculo era que la presencia de YHAWHW estaba allí. Allí, detrás del pesado velo, estaba Dios. Del mismo modo la presencia de Cristo en el alma del creyente es el hecho más importante del cristianismo. En el corazón del mensaje del evangelio está el propio Dios en persona, esperando que sus redimidos lo acepten y se den cuenta de su presencia.
La clase de cristianismo actualmente de moda parece tener una noción solamente teórica de la presencia de Dios. Los que lo enseñan no parecen entender el privilegio que tiene el cristiano de saber que cuenta con la presencia de Dios. Se dice que estamos en la divina presencia de forma teórica, pero nada se menciona de la necesidad de estar en esa presencia realmente. El fervor ardiente que inflamó a tantos hombres de Dios en el pasado parece haber desaparecido completamente. La actual generación de cristianos se mide a sí misma por esta medida imperfecta. Un contentamiento innoble ha reemplazado al celo ardiente. Nos declaramos satisfechos con nuestras posiciones legales y poco nos importa la presencia o no presencia de Dios en nuestra vida.

¿Quién es éste que brilla detrás del velo con llamas ardientes? No es otro que Dios mismo, “el Dios Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra y de todas las cosas visibles e invisibles! Detrás del velo está Dios. Ese Dios en pos del cual, con extraña inconsistencia, el mundo ha seguido en busca a ver si “por casualidad” daba con él. Dios se ha revelado en la naturaleza, y más perfectamente en la encarnación. Ahora quiere revelarse en plenitud a los humildes de alma y puros de corazón.

El mundo está pereciendo porque no conoce a Dios, y la iglesia languidece porque no goza de su presencia. La cura inmediata de todos nuestros males espirituales sería entrar a disfrutar de la presencia de Dios, y comprender que él está en nosotros y nosotros en él. Esto nos sacaría de nuestra lamentable estrechez y ensancharía nuestros corazones.

El tiempo comienza y termina con él. Es inmutable, lo cual quiere decir que nunca ha cambiado y que no puede cambiar en la más ligera medida. Para cambiar tendría que pasar de lo mejor a lo peor o de lo peor a lo mejor. El no puede pasar jamás por ningún cambio de esa clase, porque siendo como es, perfecto, no puede ser más perfecto; y si llegase a ser menos perfecto ya no sería Dios.
Dios es omnisciente, y esto significa que sin esfuerzo alguno él ve y conoce todo lo que existe y todo lo que ocurre. Para él no hay pasado ni futuro. El es lo que es y no se le puede aplicar ninguna de las otras calificaciones que se aplican a los seres creados. El amor, la misericordia y la justicia son suyas en grado perfecto, y su santidad es tan inefable que es imposible compararla con nada más, ni hay palabras capaces de expresarla.
El fuego es lo único que puede darnos remotamente una vaga idea de ello. En la zarza que vio Moisés apareció en forma de llamas; en el prolongado viaje por el desierto se mostró en forma de columna de humo de día y de fuego de noche. El fuego que ardía entre las alas de los querubines, recibía el nombre de shekinah, que significa “presencia.” Así se manifestó Dios durante los años prósperos y felices de Israel.  Y en nuestros días sigue haciéndolo y manifestándolo de forma continua y hasta extraordinaria como cuando descendió el Santo Espíritu en Pentecostés.

Podemos exagerar muchas cosas, pero jamás las obligaciones que tenemos para con él, ni la abundancia del amor que él tiene para nosotros. Podemos estar toda la vida hablando de Jesús, y aún no agotaríamos todo lo bello que podemos decir de él. La eternidad no bastará para llegar a conocerlo por completo, ni para alabarle por todo lo que ha hecho por nosotros. Pero eso no importa, porque de todos modos estaremos siempre con él, y no queremos hacer otra cosa.” Los hombres de corazón quebrantado son incomprensibles para la gente común. Ellos hablan habitualmente con autoridad espiritual. Han estado en la presencia de Dios, y hablan de lo que han visto allí. Son profetas, no escribas. El escriba habla de lo que ha leído; el profeta relata lo que ha visto. Esta distinción no es imaginaria. Entre el escriba que ha leído y el profeta que ha visto hay una separación abismal. Hoy en día tenemos infinidad de escribas, pero muy pocos profetas auténticos.

La voz estridente de los escribas aturde a los oídos de la iglesia, pero ¿dónde está la voz suave de los profetas que han pasado más allá del velo, y han echado un vistazo a esa Maravilla que es Dios? Y tengamos en cuenta, este privilegio de entrar adentro del velo hasta la santa presencia, es el derecho de cada hijo de Dios en el día presente. Habiendo desaparecido el velo de separación, por el cuerpo desgarrado de Cristo, y no habiendo por parte de Dios ningún impedimento para acercarnos a él, ¿por qué es que nos mantenemos afuera? ¿Por qué nos conformamos con vivir en el atrio, cuando podemos entrar hasta el lugar santísimo? Le oímos decir al novio, “Déjame ver tu rostro, déjame oír tu voz, porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto” (Cantares 2:14) Nos damos cuenta que estas palabras se dirigen a nosotros, sin embargo, tardamos en responder a ellas. Pasan los años, nos envejecemos, y nos cansamos de merodear por el patio exterior. ¿Qué es lo que nos impide entrar? La respuesta que se da generalmente es que “estamos fríos” pero esto no explica la realidad de las cosas. Lo que ocurre es algo más grave que la frialdad del corazón. Hay algo que está oculto y que provoca esa frialdad. ¿Qué es ese algo? No es otra cosa que el velo de separación que conservamos en el corazón. Este velo impide que veamos el rostro de Dios. Y no es otro que el velo de nuestra naturaleza humana caída, que aún no ha sido juzgada, crucificada y repudiada dentro de nosotros. Es el velo, de la supervivencia de nuestro “yo,” que nunca hemos querido doblegar, y que no hemos sometido a la crucifixión.

Este velo sombrío nada tiene de misterioso, ni es difícil identificarlo. Basta que echemos una mirada a nuestro corazón para que lo veamos, recosido y remendado y reinstalado, verdadero enemigo de nuestra vida y real impedimento de nuestro progreso espiritual. Este velo no es bonito, y no nos gusta hablar de él. Pero me estoy dirigiendo a almas sedientas que se han determinado seguir a Dios, y yo sé que ellas no se volverán atrás porque el camino pasa a través de cerros sombríos. La urgencia de Dios que sienten en su interior los impulsará a seguir. Harán frente a los hechos, por desagradables que éstos sean, y soportarán la carga de la cruz por el gozo que les espera. Por eso me atrevo a mencionar los hilos con los cuales se ha tejido ese velo interior. Está entretejido con los delicados hilos del egoísmo, cruzados con los pecados del espíritu humano. Esto no es algo que nosotros hacemos, sino algo que somos, y en esto reside su sutileza y poder.

Nosotros Para ser específicos, estos pecados del ser interior son la justificación propia, la propia conmiseración, la autosuficiencia, la admiración de sí mismo y el amor propio. Y otra cantidad de pecados semejantes. Ellos están tan profundamente metidos en nuestra naturaleza, y son tan semejantes a nuestro modo de ser que es muy difícil verlos, hasta que la luz de Dios se enfoca sobre ellos. Las manifestaciones más groseras, y abundantes de estos pecados, egoísmo, exhibicionismo, auto alabanza, que exhiben aun grandes líderes cristianos, son toleradas en los círculos más ortodoxos, aunque parezca extraño que lo digamos. Muchas personas llegan hasta identificarlos con el evangelio. No es cinismo decir que dichas cualidades han llegado a ser requisito imprescindible para lograr popularidad y prestigio. La exaltación del individuo, más que la de Cristo, es tan común que a nadie le llama ya la atención. Podría suponerse que la correcta enseñanza de la depravación humana y la justificación en Cristo, nos librarían de estos feos pecados, pero no es así. El pecado del yoísmo es tan presuntuoso que puede medrar al lado mismo del altar. Puede ver morir a la sangrante Víctima, sin inmutarse en lo más mínimo. Puede defender con calor las doctrinas fundamentales y predicar con elocuencia la salvación por gracia, y sentirse halagado por estos esfuerzos.

Hasta el mismo deseo de buscar a Dios parece servir para que el yoísmo se afirme y crezca. El “yo” es el velo opaco que nos oculta el rostro de Dios. Lo único que puede quitarlo es la experiencia espiritual vivida, nunca la instrucción religiosa. Tratar de hacerlo así es como querer curar el cáncer con tratados de medicina. Antes que seamos librados de ese velo, Dios tiene que hacer una obra destructiva en nosotros. Tenemos que invitar a la cruz que haga su obra dentro de nosotros. Debemos poner nuestros pecados del “yo” personal delante de la cruz para que sean juzgados. Debemos estar dispuestos a sufrir cierta clase de sufrimientos, tales como los que sufrió Jesús cuando estuvo delante de Pilato. Tengamos en cuenta que al hablar de rasgar el velo, estamos usando una figura poética que es placentera, pero la experiencia real en sí nada tiene de agradable. En la experiencia humana ese velo se forma de tejidos espirituales vivientes; está constituido de ese material sensible y vacilante que es nuestro ser. Cualquier cosa que lo toca nos hiere a nosotros con vivo dolor.
Arrancar ese velo es hacernos daño, nos lastima y nos hace sangrar. Decir otra cosa es hacer que la cruz no sea cruz y la muerte no. sea muerte. Nunca será agradable morir. Desgarrar la tela de que está compuesta la vida nunca dejará de ser doloroso. Pero eso es lo que la cruz significó para Jesús y es lo que debe significar para nosotros. Tengamos cuidado de no tratar chapuceramente con nuestra vida interior con la esperanza de rasgar nosotros mismos el velo. Dios tiene que hacer eso. La parte nuestra debe ser entregarnos y confiar. Debemos confesar, desechar, resistir nuestros antojos y egoísmos, y darnos por Co-crucificados con Cristo. Pero esta Co-crucifixión no debe ser una laxa “aceptación” de Cristo, sino una verdadera obra hecha por Dios.

No podemos conformarnos solamente con creer en una bonita y agradable doctrina de la crucifixión del yo. Si esto hiciéramos, estaríamos imitando a Saúl, que sacrificó algunas cosas, pero reservó para sí lo mejor del despojo. Insistamos en que la obra sea hecha conforme a la mejor doctrina y también en la más completa realidad.

La cruz es tosca, y mortal, pero es efectiva. No deja a las víctimas colgando indefinidamente de ella. Llega el momento cuando la obra queda consumada y la víctima muere. Es después de la muerte que viene el gozo de la resurrección y la alegría de ver rasgado el velo. Entonces olvidamos los dolores que ha costado, y disfrutamos de la gloria de la presencia del Dios vivo. Señor,  ¡cuan preciosos son tus caminos, y cuan inciertos y sombríos son los nuestros! Enséñanos a morir, para que nos levantemos después a novedad de vida. Rasga de arriba a abajo el velo de nuestro egoísmo, como rasgaste en dos el velo del templo. Nosotros nos acercaremos a ti en plena certidumbre de fe. Moraremos diariamente contigo aquí en la tierra,  para acostumbrarnos a la gloria del cielo cuando lleguemos allá, para estar eternamente a tu lado.

Gonzalo Galán Rico, Descubriendo Juntos.

 
Corea del Norte

Cada año, miles de norcoreanos huyen a China en una apuesta peligrosa por la libertad. Algunos de ellos conocen la fe en Jesús. Y, tan increíble como parezca, algunos de esos deciden regresar a Corea del Norte a compartir el evangelio.

Tae escapó dos veces de Corea del Norte. Las primeras autoridades chinas lo enviaron de vuelta, estuvo en prisión y su esposa fue forzada a divorciarse: “Perdí la ciudadanía norcoreana, pues se consideraba que había rechazado a mi país y a mis parientes tras huir de Corea del Norte. No era apreciado humano y era llamado con un número”.

Escapar para adorar a Cristo

Pero fue en prisión que Tae conoció a Jesús. Eso era una peor ofensa: adorar a Cristo en vez de adorar al estado, el gobierno y a la familia Kim. Tae escapó de nuevo y fue a Corea del Sur. Catorce años después, él quiere regresar. El está enrolado en la Universidad Subterránea de Seúl, un ministerio de Seúl, Estados Unidos y la Voz de los Mártires.

“Es importante hacer trabajo misionero, enviar comida y hacer obra humanitaria en Corea del Norte, pero también es importante preparar a los desertores a ser entrenados en el Evangelio para regresar”, añade Tae.

Peck, otra refugiada norcoreana, es estudiante de la universidad subterránea. Ella era una política ciudadana en Corea del Norte cerca de la frontera China donde atestiguó un tiempo de hambruna masiva.

“Había problemas con la comida, 80 personas al día morían en la ciudad. No había libertad. Cuando Kim Il Sung murió, la gente empezó a pensar que su régimen totalitario no prosperaría”.

Peck decidió escapar, y fue a Corea del sur donde comenzó a asistir a la iglesia, primero para recibir ayuda material como comida. Pero tras 5 años de escuchar sermones y leer la Biblia, comenzó a tener fe en Jesús.

Peck: “Conozco la verdad de Dios y quiero explicarla a otros en Corea del Norte. He estado en el sistema y sé que será difícil para ellos como lo fue para mí conocer a Cristo, debido al lavado de cerebro de las autoridades, pero puedo compartir porque he pasado por eso”.

Este muro bloquea el puente de libertad entre ambos países. La gente deja mensajes para sus seres queridos al otro lado del muro. Ellos esperan que algún día todos los coreanos vuelvan a unirse.

Control y opresión al cristianismo

Al lado norte de la frontera, otro refugiado, Jung, comenzó a preguntarse por qué su gobierno trataba tanto de controlar y oprimir al cristianismo. El fue testigo de la ejecución pública de 3 cristianos que introducían biblias de contrabando: “Eran una mujer y 2 hombres. Los hombres tenían unos 22 ó 23 años”.

Ver las ejecuciones aumentó su hambre espiritual: “Las ejecuciones me hicieron querer saber más del cristianismo y la Biblia. Pensé que debía haber algo detrás de ellos porque las autoridades matan a la gente que ama la Biblia y a Dios”.

Tras cuatro años en Corea del Sur, Jung quiere regresar y evangelizar a su pueblo: “Mediante clases y el libro “Torturado por Cristo” aprendí que la vida cristiana no es fácil, hay sufrimiento y dificultad, hay mártires por Cristo. Aprendí cómo vivir como cristiano y cómo morir como cristiano”.

Matt Dubois, Decano de la Universidad Subterránea, ayuda a entrenar exiliados norcoreanos: “Es emocionante ver lo que Dios ha hecho en estos estudiantes. Ellos entienden que compartir el Evangelio y aceptar a Cristo en sus vidas no hace que las cosas mejoren en Corea del Norte, y que serán perseguidos por ser cristianos”.

El año de estudios en la universidad incluye la teología bíblica de la persecución y el discipulado. Su entrenamiento también es práctico. Los estudiantes dan una caminata de tres días en el bosque para aprender trabajo en equipo, resolución de problemas y liderazgo.

“Aprendí trabajo en equipo y que no estoy aquí solo. Tengo compañeros. En el entrenamiento aprendí de Jesús y cómo somos el Cuerpo de Cristo y debemos trabajar juntos. Si no trabajamos juntos, estaremos discapacitados y no seremos un solo cuerpo”, comenta Tae.

Tras su año de estudio en la Universidad Subterránea, estos alumnos esperan regresar al Norte, sin saber si volverán o no. Pero dicen estar dispuestos a sacrificar sus vidas, para ayudar a dar libertad espiritual a sus compatriotas que no tienen oportunidad de escapar del régimen.

Fuente: Mundo Cristiano

 

Vivir como cristiano en una nación musulmana conlleva mucho riesgo y sufrimiento. Incluso países como Malasia, que se presenta como un modelo de moderación islámica, puede ser peligroso.

Los campos donde los cristianos malayos son torturados y obligados a regresar a la fe musulmana, son parte de los riesgos de vivir como cristiano en un país musulmán.

Nuestro compañero Gary Lane, nos lleva a este país asiático para investigar cómo se trata ahí a los musulmanes convertidos al cristianismo.

Me uní a unos cristianos en una caminata por la selva - un viaje de dos horas desde la capital, Kuala Lumpur. Queríamos investigar un campamento aislado donde algunos cristianos conversos dicen que fueron llevados para obligarlos a regresar al Islam.

Estamos en una espesa selva a unos 300 metros del centro de reeducación. Este es un lugar privado, ya que pocos malayos no saben que existe y debemos atravesar la espesa selva para llegar.

Maniobrar a través de viñas y sobre barrancos es un poco traicionero. Cuando se acerca la oscuridad, usamos un machete para abrir un camino. Si nos detectan podríamos ser arrestados.

El verdadero trato a musulmanes convertidos al cristianismo

Finalmente vemos el campamento a través de un claro. El gobierno malayo llama a estas instalaciones centros de retiro. Supuestamente los musulmanes vienen voluntariamente a fortalecer su fe.

Pero en idioma malayo un rótulo dentro del follaje dice: "Centro de Purificación". Si estar aquí es voluntario, ¿por qué la fuerte seguridad del portón y el alambre de púas?

Algunos musulmanes convertidos al cristianismo dicen que han sufrido palizas y torturas en centros como éste.

Hablamos con alguien que no quiso salir en cámara por temor a ser llevado de vuelta a una de estas instalaciones de "purificación de la fe". El accedió a hablar, sólo si nos reservábamos su nombre.

El nos explicó cómo funcionarios religiosos trataron de reconvertirlo al Islam: “Ellos estaban enojados y querían matarme, pero no me dañaron físicamente. Sé de muchos a quienes sí. Te fuerzan a decir oraciones islámicas y el Corán, a hacer todo lo que debes hacer como musulmán. Nos tratan de forzar a creer lo que no podemos creer. Estos centros de reeducación provienen del poder de las tinieblas”.

Otro ex musulmán que llamaremos Nathan perdió sus bienes, trabajo y familia, cuando los oficiales se enteraron que se había convertido. El se esconde del gobierno, así que también protegemos su identidad.

Él insiste en que no volverá al Islam y que su pérdida es ganancia: “... Lo perdí todo. ¿Eso importa? Jesús lo dijo en su palabra... Debemos buscar el tesoro eterno... He contado mi costo. Cuento mi costo y no me importa pagar por ello. Incluso si significa perder mi vida”.

Religión por tradición

Nos hemos unido a estos cristianos para un servicio a mitad de semana. También protegemos sus identidades.

Tradicionalmente los malayos son musulmanes. Hace cinco años había menos de 200 cristianos malayos en el país. Hoy, hay un estimado de 1.000 ó más. Ese crecimiento es un blanco para el gobierno y su departamento religioso.

Recientemente detuvieron la construcción de esta iglesia en el estado Kelantan. El Pastor Luzone de la Iglesia Kuala Betis comenta: “El líder del departamento religioso dijo que este es un lugar musulmán y la gente aquí es toda musulmana así que no tienen derecho de venir y evangelizarla.”

El Pastor Luzone asegura que la mayoría aquí no son musulmanes y los que se han hecho cristianos necesitan una iglesia: “Nos reunimos en casas y a veces bajo los árboles, pero queremos tener nuestro propio edificio. Creo que sin importar el costo que debamos pagar como cristianos, nuestra gente será seguidora de Jesús”.

Esa creencia ha inspirado a muchos cristianos malayos a compartir su fe con otros. Estuve con varios evangelistas cuando alimentaban a los hambrientos… Y oraban por los enfermos…

Uno de ellos dice que musulmanes furiosos lo golpearon y destruyeron su carro. Sin embargo sigue adelante pues muchos compatriotas están abiertos al evangelio: “Cuando oro por los enfermos, a veces hay resultados instantáneos. La gente se maravilla de los milagros, quieren oír del poder detrás de las sanidades y reciben a Jesús fácilmente”.

Estos cristianos de la tribu Temiar dicen que los musulmanes convencieron a algunos vecinos a dejar la fe en Jesús.

“Tengo una hermana que era cristiana y ahora es musulmana. Los musulmanes vienen y les dan dinero, casa y alimentos” dice una mujer de la tribu.

Preguntamos que pasaría si los musulmanes llegaran a su pueblo, muchos dijeron que no, porque es el pueblo del Señor”.

Y recuerdan a Nathan que perdió todo por hacerse cristiano? El sigue ocupado compartiendo de Cristo a otros malayos: “¿Quién va a alcanzar a mi gente si no soy yo? El gozo en Cristo trasciende aún la persecución. El gozo de amar a Cristo es mayor a cualquier cosa”.

Fuente: Fuerza Latina

 

Desde el mes de enero, miembros de Al-Shabaab, un grupo islámico extremista somalí, han confiscado ocho granjas de musulmanes que mostraron interés en el cristianismo.

 

Cinco de las granjas eran propiedad de cristianos convertidos del Islam y tres pertenecían a musulmanes que habían asistido a estudios bíblicos en las ciudades de Afgoye y Baidawa. La mayoría de los propietarios huyeron de sus hogares y permanecen escondidos.

 

También hay informes no confirmados de nuevos ataques contra granjas cristianas en los distritos de Dinsor y Burhakaba. Al-Shabaab entregó las tierras confiscadas a los empresarios que regularmente hacen donaciones al grupo.

El grupo islámico ha prometido limpiar Somalia de cualquier influencia cristiana. Desde enero de 2009, Al-Shabaab ha matado a 23 cristianos, la mayoría de los cuales eran líderes de la iglesia.

Al-Shabaab ha profanado tres cementerios cristianos en Mogadiscio y destruyó una biblioteca cristiana en el distrito Luuq.

La iglesia de Somalia ha demostrado un crecimiento notable a pesar de la intensa persecución de los radicales musulmanes.

Fuente: CBN

 

La Asociación Humanista Americana (AHA), una organización atea realiza desde noviembre una campaña en EE. UU., esta vez no solamente en contra de la Biblia sino del Corán. AHA, le dará con todo al cristianismo e islamismo, para fomentar el ateísmo.

La inversión de la campaña pro ateísmo asciende a 200 mil dólares que fueron distribuidos en medios como televisión, prensa escrita e incluso autobuses donde AHA, trata de persuadir a la población de que ellos fomentan “valores humanistas seculares”, contraponiéndolos con la “moralidad bíblica y cristianismo fundamentalista”.

Roy Speckhard, director Ejecutivo de AHA, blasfemó en contra de la Escrituras, afirmando que esta contiene mensajes: “odio, guerra y enseña el fanatismo religioso. Valores que son la antítesis de la autonomía de EE.UU., la libertad individual y la igualdad ante la ley”, dijo en una conferencia.

AHA, justifica que ellos fomentan “valores humanistas seculares que son compatibles con la ideología de América y que la religión fundamentalista (cristiana) no tiene derecho a reivindicar la superioridad moral”.

“Alzamos la bandera de ateos y agnósticos que ya son humanistas, pero no saben que es tiempo de actuar y que existe una organización que les defiende ante la sociedad, y a la que ellos pueden unirse en lugar de acudir a una iglesia”, recomendó Speckhardt.

La campaña en contra del cristianismo se inició con un spot televisivo en la NBC, anuncios en destacados periódicos como el USA Today, el Seattle Times, the Atlanta Journal Constitution y el San Francisco Chronicle. Los anuncios también son visibles en el metro en Washington, en las carteleras de cines de Idaho, y en los autobuses de algunas grandes ciudades.

Fuente: Fuerza Latina
Redacción: ElAtrio

 
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