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Que contendáis ardientemente por la fe una vez dada a los santos

"Pero si el atalaya viere venir la espada y no tocare la trompeta, y el pueblo no se apercibiese, y viniendo la espada, hiriere de él a alguno, éste fue tomado por causa de su pecado, pero demandare su sangre de la mano del atalaya"
Ezequiel 33:6
Algo que hace mucho tiempo puedo afirmar, y si lo hago es con suficiente conocimiento… Es la forma descaradamente cruel y despótica, como se esta suprimiendo, manipulando, y obviando el mandato bíblico de ¡Enseñad!, El estudio de La Palabra ha quedado súper reducido y dosificado, de forma que puedan introducirse voluntades humanas, que son completamente egoístas y ajenas al “La Sana Doctrina”
Aun en iglesias tradicionales, donde siempre se intento adecuar las normas internas a la AUTORIDAD de La Palabra, este grave pecado se ha introducido con la suficiente sutileza, para poder introducir intereses personales, protagonismos absurdos y lo mas triste, intereses económicos. Pero un no hemos sido eliminados los denominados: Fundamentalistas, Todavía queda Remanente suficiente, que no ha doblado su rodilla, ni besado a esos denominados manipuladores absurdos, y nuestra voz va a seguir escuchándose, seguiremos haciendo sonar insistentemente el Sofar, o trompeta, para procurar que no nos sea demandada su sangre…
Después de vestir al pueblo de ignorancia bíblica, de usar indebidamente la ingenuidad de muchos hermanos sencillos pero no por eso menos fieles al Señor, seguiremos contendiendo ardientemente en defensa de La Palabra y proclamando lo que en Ella se encuentra, y lo que esta indicando. Aunque sabemos que esto producirá odios y aun persecución, ninguneo, y aun murmuraciones sin fundamento alguno en contra de los que proclamamos que toda esa ignorancia provocada es para traer:
Herejías encubiertas: (2ª de Pedro 2:1): Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.
Introducción de vanas filosofías y doctrinas de hombres (Marcos 7:7): Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres.
Manipulación psicológica a través de milagros engañosos y presiones de verborragias abusadoras.
Se podrían citar muchísimos mas enunciados, pero no será desgraciadamente, la ultima vez que tengamos la oportunidad de hacer mención a ellos.
Si toda esta multitud de aprovechados están desquiciados cuando leen algo como esto, que lo escribe libremente  uno de los que ellos llaman correctamente radicales fundamentalistas, mas se pueden desquiciar,cuando usamos el medio mas masivo que tenemos ahora: Internet. Sus tremendas herejías son grabadas y difundidas, sus escritos y manifestaciones, exactamente igual y aun que otro libelo escrito buscando también honra personal. Pero esta nueva herramienta puede ser usada debidamente y a través de ella lo mas rápido posible son refutadas por los diferentes sitios Web o Blogs que, para la gloria de Dios, defienden la sana doctrina.
Pero el llamado efecto rebote, también se produce, y a la denuncia en defensa de la sana doctrina responden absurdos defensores de estos mal denominados “Siervos de Dios”, (notemos la diferencia entre defender doctrina a defender personas).
Cierto  que toda esta falsa doctrina esta provocando y abriendo paso a episodios anunciados en La Palabra, ya se habla entre esos autodenominados apóstoles, de nombrar al “Mega apóstol”, ¿Por que no tener también uno entre los denominados falsamente cristianos evangélicos? No es una mala broma es algo real que se recoge en videos publicados por Internet, y en  estos videos, podemos escuchar preciosas palabras de uno de estos “apóstoles” palabras incluso convincentes, y que nos recuerdan una advertencia hecha en Las escrituraras a través del apóstol Pablo: (Romanos 16:17-18): Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos. Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos.
Por cierto en este video mencionado, el auto proclamado “apóstol” repite algo que estoy escuchando demasiado últimamente: que no podemos juzgar las actitudes ni las palabras de los (falsos) "siervos" de Dios aunque estas sean contrarias a las Escrituras por que ellos hablan las cosas que Dios les manda… Podemos dar los enlaces de algunos de estos videos en la red.
Cierto es que los hombres podemos equivocarnos, yo he erado muchas veces, cuando me he dejado llevar por mis criterios y mis opiniones, pero lo reconozco aquí y me retracto, pero tristemente estos personajes siguen enseñando y propagando este terrible tipo de herejías como si fueran grandes teólogos del siglo 21... Lastima que hay gente que así los ve y sigue tras ellos sin saber que hay muerte tras sus falsas doctrinas, a los que con todo rigor podemos llamarlos grandes apostatas.
Apostatas por que atacan directamente la  suprema Soberanía de Dios. Parece increíble que todas esas gentes no se den cuenta, que están siguiendo a auténticos suicidas, que alguna vez se encontraran de frente con la voluntad de Dios "Agradable y Perfecta".
Con sus llamados pequeños errores, y sus mensajes subliminales sacados del contexto general de La Palabra, están dando a comer y a beber pequeñas porciones de veneno, y van creando un gran ejercito de zombies que solo encuentran descanso devorando las emociones que alimentan a su carnalidad, como el histerismo colectivo y acentuado, y que ellos denominan adoración…Pero lo mas terrible es que estos personajes se están presentando como auténticos cristianos.
¿Puede ser que lleguen a creerse lo que predican? Por que si fuesen cristianos genuinos deberían tener la actitud de Apolos, quien recibió corrección de parte de Priscila y Aquila. (Hechos 18:24-26) : Llegó entonces a Efeso un judío llamado Apolos, natural de Alejandría, varón elocuente, poderoso en las Escrituras. Este había sido instruido en el camino del Señor; y siendo de espíritu fervoroso, hablaba y enseñaba diligentemente lo concerniente al Señor, aunque solamente conocía el bautismo de Juan, Y comenzó a hablar con denuedo en la sinagoga; pero cuando le oyeron Priscila y Aquila, le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios.
Pero ellos continúan con su obstinación de trasmitir extrañas y mortíferas doctrinas, que no figuran en toda la enseñanza bíblica, y aun menos dadas por el Señor o sus apóstoles, de nuevo nos encontramos con sepulcros blanqueados, por fuera, pero llenos de podredumbre por dentro, llenos de muerte.
Me causa especial dolor y tristeza cuando encuentro tanto defensor de estos falsos apóstoles, profetas, o maestros. ¿Realmente están tan engañados como para no darse cuenta del peligro que se cierne sobre el pueblo de Dios? ¿Por que no hay  obedeciendo el mandato divino de: contender por la fe una vez dada a los santos? Todo lo contrario, nos encontramos con el problema añadido del falso y cruel ecumenismo, las absurdas reuniones por la unidad… ¿Donde esta la obediencia de contender ardientemente? (Judas1-3): "Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe una vez dada a los santos" Mucho mas podríamos decir, pero seria mas de lo mismo… Nuevamente dejemos que sea La misma Palabra quien nos ilumine. (Colosenses 2:8): "Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según la tradición de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo."
Vamos a poner el remedio, por medio de un reto. ¿Quién de nosotros si vemos a alguien a quien realmente amamos, como la familia, y esta ante un peligro de muerte, al borde de un precipicio, no readvierte? Es algo terrible, mucho peor que perder la vida física, es la muerte espiritual, ¿Creemos quizás que no daremos cuenta de la sangre de aquellos que sabiendo que estaban en ese peligro, no les advertimos? El precio pagado por ellos es el mismo que el nuestro, la Preciosa sangre de nuestro Señor y Salvador.
"Pero si el atalaya viere venir la espada y no tocare la trompeta, y el pueblo no se apercibiese, y viniendo la espada, hiriere de él a alguno, éste fue tomado por causa de su pecado, pero demandare su sangre de la mano del atalaya"
(Ezequiel 33:6)
Queda muy claro en La Palabra de Dios, que si nosotros vemos de forma impune como son arrastrados por esos falsos ministros, seremos responsables de ellos. Es totalmente un acto de falta de amor.
Claro que otras de las muchas excusas que pondrán, es  hacer lo mismo que el gran Gamaliel, Nos dirán que los dejemos hacer , total si la obra es de Dios permanecerá , y si no se deshará… pero ¿ y todos los que se perderán en ese intermedio? ¿Quien responderá por ellos? Tú que los ves ¿no dirás nada? ¿Solo dejaras que pase? ¿Tú crees que eso es lo que quiere Dios? ¿Que haremos entonces? Creo que no es muy difícil de decidir.
Podemos ver los  predicadores de la prosperidad material, presumiendo de los mas caros relojes del mercado, esos grandes monologuistas, que usan el pulpito, como un cuenta chistes…esas risas histéricas que atribuyen a Dios, incluso aun borracheras… Y solo Dos sabe cuantas cosas mas. ¿Que haremos entonces? Advertir al pueblo de Dios, sin apartarnos de su ley ni a diestra ni a siniestra, y no limitándonos a no contestar a la burla hacia el evangelio… Debemos y tenemos que refutar sus argumentos mediante la palabra de Verdad. Pero lo definitivo es hacerlo siempre, confrontándolo TODO a Las Escrituras, y discernirlo TODO a la luz de Ellas, y ya ser valientes, obedientes a Dios y desechar completamente a esos pseudo ministros, o siervos, llamarlos por sus nombres pero aclarando que son pseudo cristianos, y sobre todo teniendo claro, que todo esto forma parte del sistema corrupto y mentiroso, que esta preparando el enemigo para la venida y recibimiento del anticristo…
No es tiempo de amedrentarse ni dejarse convencer por argumentos románticos, es tiempo de destrozar el silencio.... Y una vez mas dejo que sea La palabra la que responda, y concluya esta reflexión.
"Por que las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas "
2ª de Corintios 10:4-5
Que la bendición completa de Dios sea derramada sobre todos nosotros, para con la ayuda de Su Espíritu Santo ser capaces de discernir y actuar. Os amo.

Gonzalo Galán Rico

Gonzalo Galán Rico
www.descubriendojuntos.com

 

SodomaEste es un tema que quizás sea del que mas cueste hablar, por que nos salpica de alguna manera a TODOS, y sobre todo si se hace desde un punto de vista espiritual, y llevándolo hacia la gratitud hacia nuestro Creador y Salvador.

Siempre intento basarme en lo que dice La Palabra sobre el tema, y podría tomar muchos ejemplos, hasta de la ingratitud que grandes siervos de Dios han experimentado en sus vidas, desde patriarcas, libertadores, jueces, reyes, y así extendernos hasta los apóstoles y en estos postreros tiempos a NOSOTROS.

En el pasado y en todo el relato bíblico, sabemos que en todo caso esa ingratitud fue denunciada por Dios y tratada con Su infinito amor, pero creo que Dios limita de alguna forma el índice de TOLERANCIA hasta que la misma INGRATITUD trae consigo sus propias consecuencias.

Aunque hemos hablado alguna vez del terrible e ignorado (voluntariamente) pecado de LA INDOLENCIA, creo que como todo pecado tienen raíces comunes, y que desgraciadamente son la NUEVA LEPRA DE ESTOS POSTREROS TIEMPOS.

Según el relato de Lucas 17:11-19, se nos narra de forma muy didáctica, una vez mas, como nuestro Salvador, fue movido a Misericordia: Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos y alzaron la voz, diciendo: !!Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros! Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes aconteció que mientras iban, fueron limpiados. Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano. Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero? Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado .Lc. 17.11-19.

Pero quiero retomando el contexto bíblico completo indicar de nuevo que esto es un pecado generalizado del que se habla poco, a vuelo de águila recorramos la historia bíblica y DESCUBRAMOS JUNTOS: Que aunque esto no nos debe sorprender ya que siempre ha sido así, desde antes que el mundo fuese tres cuartas partes de los ángeles se revelaron contra Dios, fueron ingratos para con su Creador, en los días de Noé casi el 100% de la humanidad fue destruida, en Sodoma y Gomorra solo Lot y su familia fueron salvos, a la tierra prometida entraron solo Josué y Caleb con sus familias, en la parábola del sembrador nos dice que tres de la cuatro semillas al final no dieron el fruto deseado y en nuestro tiempo sigue pasando lo mismo, ¿cuantos andan por el camino ancho y cuantos por el camino angosto?. La respuesta no va a ser mía, por que la evidencia responde por si sola.

Los diez leprosos pidieron al Señor misericordia, su situación lo requería, su situación era lastimosa, deplorable, nadie puede decir que el corazón de todos ellos no era sincero al pedirle clemencia al Señor, y Él movido a misericordia respondió al llamado que le hicieron, sin embargo después de haber conseguido lo que ellos deseaban se olvidaron pronto del favor hecho…, solo uno regreso a dar gracias.

Jesús les dio la forma a los diez leprosos de como ser sanados, les dijo que fueran a los sacerdotes para que recibieran salud. Hoy en día Jesús también nos dice lo que tenemos que hacer para ser limpios del pecado, y que otros lo sean, esto es 1. Anunciar, y oír el evangelio, 2.creer, 3.arrepentirnos, 4.confesar a Cristo como nuestro Único y Suficiente Salvador y 5.y es quizás lo menos atendido “Enseñando que guarden todas estas cosas… Su Palabra, hasta que Él regrese”. Pero aquí si cabe preguntar ¿donde esta la gratitud de la iglesia? Los 9 leprosos una vez que fueron sanos no regresaron a Jesús, solo uno.

Aunque aquellos nueve no tenían buena memoria, o la tenían como la mayoría en nuestros tiempos (Selectiva) Jesús sí guardaba buena memoria, y al preguntarle al leproso sanado donde estaban los otros nueve… Nuestra selectiva memoria nos hace solo recordar lo que nos interesa, y cerramos nuestra memoria a cada gracia recibida en nuestras vidas, pero TODO retornara a nuestra memoria en el DIA FINAL, Jesucristo nos lo recordara pero ya será demasiado tarde para agradecerle.

Lo terriblemente doloroso es ver que a pesar de miles y miles de años LA INGRATITUD humana sigue siendo un denominador común y afecta cada vez en una manera mas grande.

Parece que cuando se habla de pecado, hablamos de algo ajeno a nosotros, pensamos en La Ley (La Torah) Pensamos en las leyes establecidas por Dios que nos revelan nuestras faltas, ¿verdad? Es mucho mas y lo mas terrible es cuando la iglesia deja de tener conciencia de lo que realmente es pecado…

Conozco a un amado hermano judío, que en un momento de su vida tuvo un encuentro con El Señor y hoy ese hermano le sirve fielmente. Este hermano me hizo un comentario un día, en su conversión, que no fue por predicación sino por la lectura de La Palabra Completa, el encontró en la iglesia un HOSPITAL, este fue un gran descubrimiento para mi, nunca me había planteado esa función dentro de las funciones de la iglesia…
Por mi experiencia he pasado bastantes temporadas hospitalizado, y nunca ha sido algo buscado ni deseado por mi, pero puedo asegurar que entre mis gratitudes a Él están todos los que me han atendido en mis ingresos, puedo decir que siempre he notado una mejoría inmediata, y me he dejado cuidar, y realmente he salido aliviado, y con la satisfacción de que ya no necesito seguir hospitalizado… Todas estas hospitalizaciones me han dado ocasión de testimoniar a médicos y personal sanitario de mi gratitud a Dios, y ellos saben que están en mis oraciones, e incluso hay algunos que me ruegan que interceda por ellos y sus familias, ven en mi dependencia del Señor y ellos descubren que de forma desconocida ( para ellos)

Son también utilizados por Dios. ¿Pueden ver la similitud entre el hospital y la iglesia ahora? Os digo que no existe mucha diferencia. Tal como todos los enfermos somos ingresados en los hospitales, nosotros ingresamos en la iglesia porque estábamos gravemente enfermos. Digo esto porque en la mayoría de los casos, las personas llegan a la iglesia como yo al hospital… La mayoría de las personas llegan a los pies de Dios porque se encuentran en situaciones que no pueden resolver. Llegamos a los pies del Señor tal como estos diez hombres, clamando misericordia y pidiendo ser sanados, y cuando recibimos esa Sanidad (Salvación) se nos ordena algo, tal como El señor ordeno a los 10, y podríamos entender muchas ordenes, pero de Su Palabra extraemos la necesidad de ser como Él, SANTOS.

1 Pedro 1:16: "porque escrito está: Sed santos, porque Yo soy santo."

Con tristeza, con intenso dolor, creo que otros muchos y yo nos damos cuenta de la terrible ingratitud que hay dentro de las instituciones, entre Su Cuerpo (digo entre, por que no Todo el Cuerpo es así…) del consentido, ignorado, y no nombrado pecado de la ingratitud a Dios. Con sumo dolor tenemos que vivir terribles experiencias para darnos cuenta de estas importantes situaciones. Esa iglesia que tendría que ser HOSPITAL, deja de serlo para de forma orgullosa y ufana, convertirse en institución que se llama y no es, que en vez de ser portadores de sanidad son portadores de heridas causadas: por los celos, los deseos desenfrenados de poder humano, por intentar ocultar sus propias miserias no aceptadas. Me resulta muy duro expresar todo esto pero después de 46 años de experiencia me permiten tener una visión de mas claridad, y mas cuando se ha vivido desde la actividad continua en Su Obra.

Por esta razón me lleno de dolor y sentimientos difíciles de describir, cuando veo correr a hermanos, que por la desobediencia humana, no han sido debidamente instruidos en La Sana Doctrina, que solo emana de La Palabra, todo lo contrario han sido confundidos, engañados y los animan a seguir a Súper-Stares humanos, a no llamarle pecado al pecado, y aun quitando la razón al justo…

Para concluir: El cristiano fiel debe mantener estos versículos de Lucas 17.11-19 siempre muy en mente, porque no podemos ser tal como los nueve ingratos de esta historia. Tenemos que recordar que SIEMPRE recibimos instrucciones específicas a seguir. Tenemos que recordar que fuimos instruidos, Y DEBEMOS INSTRUIR POR OBEDIENCIA a Su mandato, a ser diferentes ( Santos), que fuimos llamados a conducir una vida santa. Tenemos que recordar que solo Dios nos pudo dar el descanso que tanto buscábamos, que solo Dios pudo sanar nuestras heridas. No podemos dejar de demostrar nuestra gratitud a nuestro Rey y Salvador. ¿Cómo le podemos demostrar nuestra gratitud? Lo debemos hacer tal como hizo el hombre en esta historia. Necesitamos de forma perentoria, alabar y bendecir SU SANTO NOMBRE. No permitas que las influencias de esta vida, de los hombres malos, y apostatas, que intenta afanosamente, el puesto de señores de la iglesia (ese titulo solo corresponde a Dios) te separen de vivir la presencia continua con de Dios. Como hijos fieles, no podemos permitir que al pensar en nosotros se diga “¿dónde están?"

Yo se que esta palabra va a llegar a tiempo y a donde debe llegar, y desde aquí de forma publica, quiero expresar de nuevo, mi enorme gratitud a mi Adonai que me rescato, me sano, y fiel a Su Palabra permanece para siempre. A Él solo a Él sea toda mi gratitud, toda la honra y toda la gloria y me uno a Sus Ángeles, para reconocer que Él es Bueno para Siempre , y para siempre Su Misericordia. AMEN.

Gonzalo GalánGonzalo Galán Rico
www.descubriendojuntos.com

 

Lección Nº1

Por Joseph Shulam

Es una interpretación errónea muy común tanto dentro del mundo judío como del cristianismo, que el Nuevo Testamento pertenece sólo a la Iglesia y no al pueblo judío y que Jesús estableció una nueva religión, una nueva fe; que el concepto antiguo que relaciona al judaísmo como la verdadera religión y al Dios del pueblo judío como único Dios verdadero y pueblo elegido por Dios, no tiene ninguna validez. El concepto que habla sobre el nuevo Israel o acerca del Israel espiritual, refleja esta idea, la cual prevalece dentro del mundo cristiano, donde la Iglesia ha tomado el lugar de Israel y de los judíos y que si ellos (los judíos) pretenden ser salvos, deben convertirse al cristianismo y por consiguiente, deben renunciar a su judaísmo.

Cuando escudriñamos el material bíblico y la fuente de datos posterior a la Biblia, vemos que el Nuevo Testamento, sus enseñanzas, su esencia misma y su mensaje, están profundamente enraizadas en el mundo del primer siglo, en la tierra de Israel y en su legado judío, tanto en su herencia judaica del Antiguo Testamento, como también y, por supuesto, en su herencia rabínica, contemporáneos de Jesús Cristo en el Siglo I.

Esta serie de artículos están dirigidos a brindar conocimiento y vivencias que tiene el judaísmo rabínico acerca del tema del Mesías y en forma más explícita, dirimir de cómo estos pasajes literales del Talmud y de la Mishná, afectan nuestra comprensión de los tiempos de Jesús Cristo y del mismo Nuevo Testamento.

Existe un número de conclusiones que necesitamos definir y esclarecer antes de entrar plenamente en la materia. La primera conclusión será en qué consiste el Nuevo Testamento. ¿Es un documento de la Iglesia o un documento histórico del pueblo judío? Primero, lidiemos con el término Nuevo Testamento. En el cristianismo ha sido arraigado el concepto de la existencia de un Nuevo Testamento y de un Antiguo Testamento.

El término Nuevo Testamento no proviene por supuesto del libro al que hoy llamamos Nuevo Testamento. El término Nuevo Testamento emerge por vez primera de la boca del profeta Jeremías. En el capítulo 31 verso 31, el profeta habla en nombre del Señor, que Dios hará un Nuevo Testamento, un Nuevo Pacto, un nuevo convenio con Judea y con el pueblo de Israel. Aquí el término ciertamente no implica un libro. Se refiere al pacto, justo al igual que el pacto hecho con Israel en Sinaí o al pacto hecho con Abraham en el Monte Moría.

Llamar a estos libros Antiguo y Nuevo Testamento es un desatino. Los libros son en realidad bibliotecas que contienen material escrito hace miles de años; algunas personas podrán decir que fueron escritos por cuarenta diferentes escritores y que fueron recopilados para formar La Biblia. Consideremos sólo el amplio período de tiempo y de asentamientos culturales en los cuales La Biblia fue escrita, tales como: el éxodo por el desierto con Moisés, el inicio de la Casa de David en el Reino de Israel, luego bajo el reino dividido influenciado fuertemente por Asiria, luego entonces Babilonia, durante el retorno del exilio de Ezra y Nehemías.

 


Centenares de años cruzando períodos diferentes y lenguajes diferentes han dejado una huella en el pueblo de Israel. Estos lenguajes están reflejados en los escritos de La Biblia.

 

Con el Nuevo Testamento sucede lo mismo. Fue escrito durante un período de más de cien años a partir de la crucifixión de Jesús, Yeshua, hasta finales del siglo. Los escritores del Nuevo Testamento, algunos Israelitas, otros inmigrantes a Israel, visitantes, estudiantes foráneos, como el apóstol Pablo que en origen era de Tarso pero que llegó a Jerusalén a estudiar en la escuela de Gamaliel. Otros que llegaron fueron doctores gentiles, tal es el caso de Lucas. En otras palabras, tenemos aquí una biblioteca de libros inspirados por el Espíritu Santo, escritos en un período de más de mil años y sería una pobre simplificación referirse a estas recopilaciones como Antiguo y Nuevo Testimonio.

¡Sí! El Libro al cual llamamos Antiguo Testamento o en Hebreo Tanaj, incluye la Torah, Neviim U’Ktuvim que significa Torah, Profetas y Escritos.

Estas son las tres divisiones principales del Libro al que llamamos Antiguo Testamento, en el cual podemos encontrar tipos diferentes de literatura. No es sólo cuestión de un documento pactante legal sino que también contiene poesía, como el Cantar de los Cantares, bellos poemas de amor. Contiene la canción de Débora, la cual es un monumento de guerra a la victoria de Deborah y Barak sobre los caananitas. También están Los Salmos de David que son himnos con profundidad devocional y emocional, himnos de alabanza y de ruego por el auxilio de Dios. Contiene documentos históricos como las porciones del Libro de Samuel I y II de Reyes y I y II de Crónicas. Hay profecías, como los profetas clásicos Isaías, Jeremías, Ezequiel, Miqueas, Amós y Habakuk. Este libro es una amplia gama de literatura que tiene que ver con todo, desde documentos legales hasta las historias narradas desde el campo de batalla, la poesía y los escritos históricos.

Uno no puede simplemente resumirlo todo y decir entonces, todo lo que existe es sólo el Antiguo Testamento y luego decir: bueno, esto es la ley. En el Nuevo Testamento tenemos por igual una variedad de tipos literarios. Algunos son legales, hay leyes en el Nuevo Testamento. Pablo hace mención en muchos casos al igual que los apóstoles en Hechos Cáp. 15, refiriéndose en realidad a requerimientos legales, leyes que deben ser respetadas, tanto por la Iglesia como por parte de los seguidores de Jesús Cristo, sean judíos o gentiles, teniendo cada una de ellas con un requerimiento específico hecho por los apóstoles bajo el poder del Espíritu Santo.

Por lo tanto, uno no puede decir –como se ha dicho tradicionalmente dentro del cristianismo- que el Antiguo Testamento es ley y el Nuevo Testamento es gracia. ¡No! Hay gracia en la ley y ley en la gracia que recibimos de Jesús Cristo. Resumir todas estas cosas y decir Antiguo y Nuevo Testamento nos hace errar el objetivo principal.

Esta no es una terminología bíblica. Esta es una terminología que proviene del cristianismo tradicional atribuida a los libros a los cuales llamamos Biblia, el libro, Biblia significa libro. El libro de todos los libros. Ahora, cuando hablamos del Nuevo Testamento, la pregunta que debemos formular es si se trata de un libro de cristianismo o si es un libro judaico. Cuando escudriñamos el cristianismo del siglo dos o incluso el del S. XX, nos damos cuenta de inmediato que los temas expuestos en el Nuevo Testamento, no son netamente cristianos.

 


No están relacionados con problemas eclesiásticos, ni con asuntos relacionados con la Santa Sede, o con el Papa, arzobispos u otras cosas por el estilo, puesto que éstas son características meramente cristianas. Tampoco las festividades, políticas o dogmas del cristianismo están mencionadas concretamente en el Nuevo Testamento. Todos los temas aludidos en el Nuevo Testamento están involucrados con el ámbito judío del primer siglo. Por ejemplo, uno de los principales tópicos a los que Pablo hace referencia en casi todas sus epístolas fue qué hacer con los gentiles. ¿Debían ellos guardar la Ley de Moisés o no? ¿Debían circuncidarse o no? Esto no es un problema de la iglesia, los judíos hicieron estas preguntas y los judíos las respondieron bajo la inspiración de Dios y del Espíritu Santo. La estructura del Nuevo Testamento es la estructura del judaísmo, la Iglesia Primitiva era una iglesia judía. En realidad Dios, con su visión toda poderosa convenció al apóstol Pedro para que fuera a predicar a los gentiles, a Cornelio y toda su casa en Cesárea. Dios no mostró claramente esa visión a los apóstoles, que los gentiles eran parte de su misión. Esto tenía que darse al final del Ministerio de Yeshua, antes de ascender al cielo y después de su resurrección. Entonces Él envió a los apóstoles a todas las naciones. En otras palabras, durante los tres años en los cuales enseñó a sus discípulos, el pueblo de Israel discutía con los fariseos y los saduceos. Durante estos tres años no tenemos ningún registro bíblico en el cual nos señale que Yeshua les dijera: Oíd, el profeta de Israel, Isaías dice: “Mi casa será casa de oración para todas las naciones”. Lo que sí tenemos es una historia totalmente diferente, la de una mujer sirio-fenicia que viene a Yeshua para ser sanada. Él le dice que no se debe dar la comida de los hijos a los cachorros de los perros. Sólo después de presionarlo y de convencerlo con su humildad y con su anhelo de ser sanada en nombre del Dios de Israel, Yeshua cura a su hija. No hay ningún signo en su ministerio de que los gentiles sean parte en el campo de la salvación. Y ese campo o ámbito de salvación es para Yeshua y para los apóstoles el mundo judío, el mundo de la Torah, el mundo de la tierra de Israel en el siglo primero, del cual Yeshua nunca se alejó. Jamás asistió a una escuela en Roma ni tampoco se graduó en Harvard.

 

La cuestión es, el Nuevo Testamento es un libro judío, ¿sí o no? Si es un libro judío, para poder entenderlo, entonces, necesitamos colocarlo en su lugar en la vida real, regresarlo a su entorno histórico, lingüístico, cultural y religioso. Creo que ésta es la única forma por la cual podamos entender el Nuevo Testamento y su significado verdadero para nosotros hoy en día. Si lo regresamos a su contexto de primer siglo y en ese contexto que es un concepto judío, usted podría decir que tiene matices de judaísmo helénico, pero no es helénico en sí mismo sino que es judaísmo helénico, una de las tantas limitaciones culturales en las que está sumergida la tierra de Israel en esa época, de cualquier manera, sigue siendo un libro judío, un mensaje judío.

Da inicio con las palabras: Éste es el libro de la generación de Yeshua el Mesías, hijo de David, hijo de Abraham. Este verso por sí solo coloca todo el contexto del Evangelio directamente dentro del judaísmo. En primer lugar el escritor dice: éste es el Libro de las Generaciones. Si revisamos la terminología encontraremos algo muy importante en este pasaje. Solamente hay otro lugar en La Biblia en la que esta frase es utilizada y está en Génesis Cáp. 5, verso 1: “Este es el Libro de la Generación de Adán”. El escritor de Mateo por inspiración empezó el Evangelio con estas palabras con el propósito de recordarle al hombre lector que Dios creó al hombre. Sopló en él aliento de vida. Él lo creó del polvo de la tierra y el Dios que creó al hombre, no tenía ningún problema en inseminar a una mujer de forma sobrenatural y traer a su Hijo al mundo encarnado, tal como prometió la llegada del Mesías al Rey David y a Abraham.

 


El Rey David y Abraham son las dos figuras en la historia de Israel que recibieron un pacto garantizado de Dios, un pacto incondicional que incluye la salvación del pueblo de Israel y bendición para todas las naciones, por tanto, estas dos figuras, Abraham y David, son mencionadas en el primer verso del libro de Mateo, para recordarle al lector que lo que va a leer y la historia del Mesías, de Yeshua, de Jesús, es el relato de la historia de Israel. No es la historia de Calvino o de Lutero, se trata de la historia del pueblo judío y Yeshua es el tipo de Mesías que nuestros ancestros habían esperado. Esa larga espera, esa anticipación del Mesías ha sido, es y será siempre la esperanza de Israel. Ésta no era la esperanza del mundo, porque el mundo en ese tiempo y aún hoy en día es, en su mayoría, un mundo idólatra. Ellos están adorando una vasta variedad de dioses y no al uno y Único Dios, del que decimos: “Shemah Israel, A-donai E-loheynu, A-donai Ejad”. Aquí o en Israel su Señor es su Dios, el Único. La mayoría del mundo aún no adora a ese Dios. Sin embargo, Yeshua, el Messiah, vino al mundo por aquello que fue anticipado por los profetas, esto es, que Israel fuera la luz para todas las naciones a través de la simiente de Abraham.

 

Por lo tanto, es importante y mucho más importante para nosotros, si realmente queremos conocer la verdad y comprender cuál es la voluntad de Dios, aceptar aquí que estamos lidiando con un libro judío. Estamos delante de un libro que en su esencia profunda, en su lenguaje, en su teología y en su mundo conceptual es un libro judío. Para que podamos entenderlo, tenemos que regresar al siglo primero y tratar de comprender el significado de sus enseñanzas, de sus parábolas, de las afirmaciones de Yeshua, cuál era el significado real de la argumentación en los conflictos entre fariseos y saduceos dentro del contexto histórico del pueblo judío durante el siglo primero. Sólo entonces podemos estar seguros de tener un concepto bíblico de la fe, la gracia, la esperanza, la vida eterna y la salvación.

Ahora, ¿cuáles herramientas tenemos para auxiliarnos para ver el mundo de Yeshua ha’Mashiaj, el mundo judío del siglo primero? ¿Cuáles herramientas tenemos a nuestra disposición para lograr ese objetivo? En primer lugar tenemos lo que mencionamos anteriormente acerca del Antiguo Testamento.

Esto es, el Libro Sagrado que Yeshua leyó en la sinagoga de Nazaret. El libro al cual el hace mención una y otra vez delante de sus oponentes, el libro sobre el cual Pablo comenta: “Toda escritura es inspirada por Dios para corregir, reprobar, enseñar y para instruir” (II Ti. 3:16), es en este libro donde nos encontramos con esta afirmación del apóstol Pablo. ¿Es éste el libro que utilizó para mostrar a las sinagogas de Tesalónica, Berea y Corinto que el Mesías había llegado? Cuando Pablo salió a enseñar lo hizo citando al Antiguo Testamento (la Biblia Hebrea), a la Torah, demostrando que Yeshua debería sufrir, ser enterrado y resucitado de entre los muertos y luego sentarse a la diestra de Dios. Pablo no tenía a su disposición a Mateo, Marcos, Lucas o Juan. Tampoco tenía la epístola de Gálatas, puesto que ni siquiera la había escrito. Tampoco tenía a su disposición el libro de Romanos cuando anduvo por Listra y Perea o en Iconiun o Éfeso y Colosia enseñando tanto a judíos como a gentiles que Yeshua era el Mesías. Lo que sí tenía fueron los cinco libro de Moisés y quizás algunos de los profetas; eso fue todo lo que tenía a su disposición.

 


Así que la primera fuente para comprender el Nuevo Testamento es eso que llamamos Antiguo Testamento, por supuesto, pero existen otras fuentes. En el Nuevo Testamento mismo encontramos citas tomadas de los libros más populares de la época de Yeshua ha’Mashiaj. Tenemos citas de Enoc, del Libro de Eclesiástico o Ben Sira en hebreo. Tenemos citas tomadas del material rabínico y un sin número de menciones de fuentes que son citadas claramente y que pertenecen al mundo judío de esa época y que demuestran que Yeshua es el Mesías. Adicionalmente, a estos materiales del período inter testamentario que son citados parcialmente por los apóstoles en el Nuevo Testamento y en los evangelios mismos, tenemos a Josefo, Flavius Josefus (en latín), Yosef Ben Matitiahu en hebreo, general del ejército de resistencia en la guerra contra los romanos; capturado y llevado a prisión y luego adoptado por la familia de Flavius, la casa de los emperadores. Tito y Vespasiano adoptaron a Yosef y se convirtió en una especie de historiador doméstico para ellos. Como parte de su reacción hacia la guerra de los romanos, escribió los dos libros más importantes para la comprensión del siglo primero: “Las Antigüedades de los Judíos” y “Las Guerras de los Judíos”. Después de Josefus, tenemos por supuesto un período de inactividad; pero Judá ha’Nasí, un rabino de la tierra de Israel que vivió en Galilea, recopiló a finales del siglo segundo, las deliberaciones y discusiones de los rabinos del primer siglo a.C. y del siglo primero d.C. y del segundo siglo. Hizo esta recopilación con el propósito de preservar las deliberaciones, discusiones y explicaciones de cómo los rabinos llegaron a la conclusión de aspectos prácticos acerca de guardar la Ley en la realidad posterior al templo. Como sabemos, el templo fue destruido en el año 70 d.C. en Jerusalén y desde entonces jamás fue reconstruido. Después de la destrucción del Templo, ocurrió la revuelta Bar kojbá y el pueblo judío fue duramente expulsado. Por esta razón, Rabí Yehudá consideró que era pertinente recoger estas deliberaciones legales, las cuales “encuadernó” en lo que se conoce como Mishnah.

 

La palabra Mishnah se deriva de su homóloga hebrea “lishnot” que significa estudiar o discutir; esto se hace con los estudios hechos por los rabinos concernientes a las leyes, en especial a las posteriores al judaísmo del Templo. Muchas de estas deliberaciones legales se remontan al primer siglo a.C. y fueron registradas por rabinos contemporáneos como Yeshua en la tierra de Israel y que vivieron en el primer siglo. Tenemos registros de discusiones rabínicas legales que pertenecen a ese período. Esto es la Mishnah. A principios del siglo IV, se hizo una recopilación del material derivado de las discusiones rabínicas sobre la Mishnah; en otras palabras, los rabinos continuaron sus discusiones para tratar de entender y llegar a una mayor forma de implementar la Ley, las leyes aparecidas en la Mishnah. Esta labor se realizó tanto en Babilonia como en la tierra de Israel dando como resultado a dos versiones del Talmud: (El Talmud es la deliberación acerca de lo que Rabí Yehudá ha’Nasí escribió en la Mishnah). Las dos secciones del Talmud se encuentran en la Mishnah. y la discusión acerca de la Mishnah es llamada “Gemará”.

Gemará en arameo significa “El estudio”. La Mishnah también significa el estudio, pero eso es en hebreo y se le atribuye a estudios iniciales de los rabinos, los cuales son llamados Tanaim. Los rabinos que participaron en las discusiones de la Mishnah son llamados tanaim y los rabinos que están en la Gemará son llamados Amoraim. Los tanaim son mencionados con frecuencia por los rabinos en la Gémara, pues son rabinos de mayor edad y conocen también los pasajes o las discusiones que pertenecen a los primeros siglos del período tanaita. La llamada Baraita la constituyen pasajes o versos fuera de la Mishnah que han sido preservados en la tradición judía, la gran mayoría de ellos, aunque algunos están escritos.

 


Así que, en el Talmud tenemos muchos pasajes que pertenecen a la época de Yeshua. No podemos asegurar que lo sean en cien por ciento contemporáneos a Yeshua; pero tenemos métodos críticos de distinción por el lenguaje, por el contexto, para poder determinar cuales son de la época de Yeshua y de primer siglo d.C., o si fueron confeccionados posteriormente o atribuidos a rabinos antiguos. Sin embargo, esto no debe preocuparnos ni alejarnos de nuestra comprensión del Talmud como un documento muy valioso para el entendimiento de la historia del Nuevo Testamento, esto, por supuesto, cuando tomamos en consideración las diferentes posibilidades de usos e interrelaciones actualizadas de los rabinos del Talmud. De tal modo, en el Talmud encontramos pasajes relevantes y discusiones relevantes que describen realidades que fueron contemporáneas al apóstol Pablo y con el mundo de Yeshua Ha’Mashiaj en el siglo primero. Esta es la razón por la cual debemos estudiar todo este material si queremos realmente entender el Nuevo Testamento en todo su contenido histórico. El contexto histórico que tenemos en la literatura judía de ese periodo, sirve para arrojar luz sobre lo que realmente está sucediendo en el mundo del Nuevo Testamento. Les voy a dar un pequeño ejemplo antes de finalizar con esta primera lección introductoria.

 

En el libro de Hechos se puede ver que el apóstol Pablo participó en la muerte de Esteban, sosteniendo las ropas de los que lo llevaron fuera de la ciudad para ser apedreado. La impresión que deja en los lectores del libro de los hechos es que Pablo era el encargado de vigilar los ropajes de aquellos que iban a apedrear a algún condenado. Estas personas revisaban sus ropas y sombreros (quizás túnicas y turbantes) y las depositaban a los pies de este vigilante para luego ir a apedrear al condenado, en este caso, a Esteban. Más adelante, mientras continuamos con la lectura, Pablo se llama a sí mismo el principal de los pecadores. Aquí él reconoce que el hecho de ver a Esteban apedreado fue un evento traumatizante que lo condujo a un profundo sentimiento de culpa, que en realidad nunca pudo desechar ese sentimiento de su conciencia. Años más tarde aún sigue mencionando este suceso. Ser alguien encargado de cuidar ropajes no debería hacer que esa persona se sintiera culpable. Para que podamos entender el significado de esto, necesitamos acudir al Talmud, en donde todo el procedimiento se explica con claridad, los detalles involucrados, cómo el condenado era llevado fuera de la ciudad para ser apedreado y la labor que éste “guardador de ropas” tenía durante la prosecución y ejecución del acto.

El Talmud Babilónico, en el Tratado Sanedrín 42, y también en la página 43 describe el proceso de ejecución. Nos dice que cuando una persona era llevada a la corte para que fuera condenada a morir apedreada, si era en Jerusalén, debía ser sacada fuera de los muros de la ciudad. Entonces había un hombre montado sobre un caballo, quién se colocaba en una colina o un lugar con más elevación en relación con el lugar en donde la ejecución tendría lugar. Algo parecido a un precipicio de donde una persona pudiera ser arrojada. A este hombre a caballo o posicionado en una altura determinada, le era entregada una pieza de tela; el Talmud dice sudar, nosotros usamos la palabra suéter, derivada del griego “sudarus”. En ocasiones usamos el suéter en referencia a un tipo de bufanda. Esta persona a caballo o puesta en un lugar más elevado entre el edificio de la corte y el lugar de ejecución era generalmente el querellante, el acusador del caso. La razón por la que esta persona tomaba esta posición es, sencillamente, la no existencia de teléfonos celulares en esa época que sirvieran de comunicación para anunciar la llegada de un testigo nuevo o de nueva evidencia a la corte de juzgado antes de que la ejecución tuviera lugar. En otras palabras, la corte judía era sensible al hecho de que a última instancia un testigo podría llegar o una nueva evidencia apareciera y este testigo dijera:

 


“ yo he mentido, van a ejecutar a una persona que es inocente”. O alguna persona podría aportar una nueva prueba para defender al acusado. El Talmud describe esto en detalle, de cómo el prosecutor podía pararse ahí a caballo en un lugar elevado y agitar un ropaje o trazo de tela y detener instantáneamente la ejecución.

 

Este era el trabajo de Pablo, por lo cual se sentía tan culpable, puesto que él era el prosecutor del caso. El demandante del caso. Él sabía en su corazón que Esteban había sido ejecutado, no por crímenes en contra del Templo, tampoco por crímenes contra el pueblo judío, sino porque creyó que Yeshua de Nazaret resucitó de entre los muertos, que era el Mesías de quien los profetas habían hablado. Él es el Mesías que es la única esperanza de salvación para el pueblo judío y de hecho para el mundo. Ese sentimiento de culpa, de no haber detenido la ejecución, sabiendo que las acusaciones eran falsas y falsos los testigos y aún así no evitar esa ejecución de Esteban, lo hizo sentirse como el principal de todos los pecadores. Sin el conocimiento de estos detalles que nos son revelados en el Talmud, quedamos en oscuridad para conocer las razones de esa carga de culpa de Pablo. Existen muchos otros detalles que en lecciones siguientes vamos a utilizar para esclarecer los textos y tratar de entender el proceso histórico y el asentamiento del Evangelio, de las Buenas Nuevas que están preservadas para nosotros en el libro, al que llamamos el Nuevo Pacto.

Shalom desde Jerusalén.

 

john henry millán

Tenía 12 años cuando asesinó a su primera víctima. De ahí en adelante, la vida de John Henry Millán, mejor conocido como “El Chino”, se convirtió en un verdadero infierno de sangre, muertes y drogas.

Pero todo eso quedó en el pasado desde que, hace ya más de 20 años, se convirtió en un cristiano evangélico. Ante decenas de miembros de la Iglesia de Jesucristo El Caballero de la Cruz, en Bayamón, Puerto Rico, contó sobre los retos a los que se enfrentó en esa época, ante una audiencia de jóvenes y adultos que le escuchaban atentamente.

Fue invitado como parte de una cruzada de la Iglesia con el propósito de que fuera una voz de conciencia ante la ola de crímenes que sufre el País, dijo el pastor Dennis Lugo Nieves, quien destacó que la Iglesia entendió que “debíamos traer un testimonio para testificar sobre su conversión y transformación”.

La actividad, denominada “Entre el cartel, la muerte y la libertad” comenzó y el viernes y culminó ayer con un contundente mensaje de Millán sobre el poder de Dios en las personas que “les abren su corazón”.

Su transformación, dijo, comenzó cuando estuvo frente a la muerte. Entonces recordó a dos ancianas, Carmen y Anita, que le habían hablado de Jesucristo.

“Me habían dicho que Jesús era una mejor opción que el hombre poderoso al que yo le servía”, dijo. Y así fue como públicamente terminó diciendo que dejaba de servir al poderoso Cartel de Medellín “para servirle a uno más bravo que (el notorio narcotraficante colombiano Pablo) Escobar, a Jesucristo”.

Sin embargo, afirmó que el laberinto más grande en el que estuvo fue cuando la Iglesia no le creyó su conversión.

“Después de decirle sí a Jesús me dijeron que necesitaba crecer en Cristo”, contó Millán a una audiencia pendiente ante sus palabras.

De hecho, en tono humorístico dijo que fue a un “evento evangélico” y que en ese momento creía que eran “personas medias raras que tocaban panderetas y lo hacían mal”. No obstante, aclaró que esas personas siempre lo apoyaron y así empezó “mi trato con Dios”.

Millán no esconde su pasado. Fue la mano derecha del poderoso narcotraficante colombiano Pablo Escobar. Y como parte de la alta esfera del Cartel de Medellín – que se estima controló el 80 por ciento del tráfico mundial de cocaína durante la década del ochenta – el Ministerio Colombiano de Justicia responsabilizó a “El Chino” de por lo menos 246 asesinatos, cometidos en su rol de sicario del cartel.

En 1990 se acogió a una amnistía que cobijaba a los involucrados en el narcotráfico de la década previa, así que no tuvo que cumplir cárcel. Pero fue torturado durante 27 días por milicianos de Colombia.

Durante los pasados años ha visitado la Isla con el mismo propósito con el que vino esta vez: tratar de sacar a los jóvenes del narcotráfico y que “busquen de Dios”.

De hecho, el colombiano dedica la mayora de su tiempo a predicar el Evangelio. Y con un mensaje de esperanza y amor ha recorrido el mundo. Además, es el autor de ‘Los hijos del dolor’, su autobiografía.

Según el pastor Lugo Nieves, el Chino Millán llevó su mensaje a diversos sectores del área metropolitana. Entre ellos, el residencial Barbosa, Virgilio Dávila y varios sectores que sufren violencia.

“Más de 200 personas ya han decidido entregar su corazón al Señor”, agregó.

Fuente: Fuerza Latina

 
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