Domingo 15 de Mayo de 2011
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SANÁ (Reuters) - Miles de personas demandaron la renuncia del presidente Ali Abdulá Saleh en Saná y otras ciudades de Yemen luego de meses de disturbios que han llevado al país más pobre del mundo árabe al borde del colapso económico.
Pero en un desafiante discurso a miles de simpatizantes en la capital, Saleh declaró: "Vamos a afrontar un desafío con otro desafío".
Tres personas murieron y 15 resultaron heridas cuando las tropas dispararon contra los manifestantes en Ibb, una ciudad al sur de Saná, indicaron médicos y testigos. Los participantes en las protestas incendiaron un vehículo blindado.
Otros tres manifestantes sufrieron heridas en Taiz, la tercera mayor ciudad yemení, por fuego de artillería.
Las últimas muertes llevaron el número total de muertos desde el inicio de la revuelta a al menos 170, según un recuento de Reuters.
Saleh, un astuto superviviente político, ha resistido en el poder pese a las deserciones de altos cargos, oficiales del Ejército y líderes tribales.
El Gobierno desplegó vehículos blindados, soldados y hasta estudiantes de la academia militar con porras para contener una oleada de protestas que se extendían a lo largo de 7 kilómetros en una calle céntrica de Saná.
"Somos inquebrantables, líder corrupto", gritaban los manifestantes. "Paz, paz, no a la guerra civil" fue otro de los eslóganes.
Los manifestantes en Saná, Ibb, Taiz y Hudaida realizaron procesiones fúnebres para unas 13 personas asesinadas el miércoles.
En Saná, la multitud llevaba seis ataúdes hacia tumbas adornadas con rosas rojas. Algunos manifestantes tenían carteles que decían: "No nos vamos a callar frente a los crímenes de este régimen. La sangre de los mártires no es gratis".
En Ibb, varios policías militares se sumaron a una procesión por un hombre asesinado en los disturbios del miércoles.
En un mensaje a sus simpatizantes, Saleh denunció a sus opositores como saboteadores y dijo que deben recurrir a las urnas.
"Ustedes no ejercen la misma moderación (que nosotros). Nosotros no cortamos rutas, no cortamos líneas de gas en Maarib, eso es propiedad del pueblo", aseguró.
"Es la riqueza del pueblo. Comen de ella y toman de ella. Dejen de jugar con fuego", advirtió.
Los comentarios del presidente sugirieron la gran preocupación que existe en el Gobierno por el sabotaje de gasoductos y el daño económico generado por el conflicto, que fue subrayado por dos ministros más temprano.
ACUERDO DE MEDIACIÓN
"Si el problema persiste, el Gobierno no podrá satisfacer las necesidades mínimas de los ciudadanos. La situación va a producir una catástrofe inimaginable", dijo el ministro de Energía, Amir al-Aidarous, al Parlamento, de acuerdo a la agencia de noticias oficial Saba.
Saba citó al ministro de Comercio y Turismo, Hisham Sharaf, diciendo que la revuelta, que comenzó a finales de enero, costó a Yemen 5.000 millones de dólares, o cerca del 17 por ciento del producto interior bruto de 2009.
En el mundo se ha encendido una alarma por la inestabilidad en el país, que aloja a una ambiciosa ala de Al Qaeda, cuyos simpatizantes juraron venganza por la muerte de su líder Osama bin Laden en una operación de las fuerzas estadounidenses.
"Estados Unidos está profundamente preocupado por la reciente violencia en todo Yemen y se une a la Alta Representante de la Unión Europea (Catherine) en condenar fuertemente estas acciones perturbadoras", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner.
Saleh ofreció un "diálogo constructivo" con los partidos de la oposición, pero no prometió firmar un plan del golfo Pérsico que había aceptado previamente. El acuerdo establece que el mandatario debe dejar el poder en 30 días, en vez de a finales de 2013, cuando termina su mandato.
El plan mediado por las seis naciones del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC por su sigla en inglés) enfureció a muchos manifestantes jóvenes porque otorgaría inmunidad legal a Saleh y a su entorno.
Estados Unidos y sus aliados europeos instaron a todas las partes a firmar y aplicar el acuerdo. Sin embargo, el miembro del GCC Qatar se retiró el jueves citando "el estancamiento y la falta de sabiduría".
Decenas de miles de manifestantes intentaron marchar hacia el palacio presidencial en la ciudad portuaria de Hudaida, pero las fuerzas de seguridad bloquearon su paso, dijeron testigos. No se registraron choques.
En Mukalla, una de las 10 ciudades del sur sacudida por las protestas, los manifestantes pidieron la caída de Saleh, rechazando una negociación.
Fuente: Yahoo / Fuerza Latina
Jueves 21 de Abril de 2011
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Una huelga de hambre es sostenida por creyentes en Katmandú, capital de Nepal, en protesta por el cierre en los últimos meses de un cementerio, que es el único sitio en la ciudad legalmente disponible para que los cristianos entierren a sus seres queridos.
Nepal solía ser un reino estrictamente hindú, y los nacionalistas hindúes aún se oponen a la predicación del Evangelio, especialmente por misioneros extranjeros que tienen prohibido hacer proselitismo como condición para obtener sus visas.
La comunidad cristiana está pidiendo al Gobierno que garantice nuevos lugares para que no hindúes puedan enterrar a sus muertos en la capital y también en cada provincia.
Aunque el país tiene cerca de 400 tribus, lenguas y naciones, se cree que ahora hay casi un millón de cristianos. El cristianismo es la fe religiosa de más rápido crecimiento a una tasa anual del 5,3%.
Fuente: Mundo Cristiano
Viernes 25 de Marzo de 2011
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La muerte de un número indeterminado de personas que participan en manifestaciones antigubernamentales plantea el interrogante de si Siria será el próximo país árabe en verse conmocionado como resultado de la actual ola de protestas en el mundo islámico.
Se estima que 18 personas murieron y decenas resultaron heridas luego de que la policía abriera fuego contra opositores en la ciudad sureña de Deraa. Pero activistas de derechos humanos aseguraron a la BBC que la cifra de víctimas fatales asciende a 37.
El periodista de la BBC Jim Muir comenta que, seis días después de que comenzaran las protestas en Deraa, todo indica que está resultando difícil para las autoridades contener la ira popular.
Cientos de personas se habían congregado en las calles cercanas a la mezquita de Omari para prevenir que las fuerzas gubernamentales la tomaran.
El gobierno dice que el edificio es un refugio de bandas armadas, y la televisión estatal mostró imágenes de armas, municiones y fajos de billetes supuestamente hallados en la mezquita.
Según las autoridades, se ha traficado armamento y equipos de comunicaciones desde el vecino Israel, país al que acusan de ser el origen de más de un millón de mensajes telefónicos de texto urgiendo a los sirios a usar las mezquitas como bases para fomentar conflictos.
A su vez, el gobierno ha calificado de "mentiras" los mensajes y las imágenes enviadas desde la zona hacia el exterior con "historias sobre masacres" y asegura que la población local está "cooperando para detener a las bandas armadas".
Las autoridades acusaron al servicio árabe de la BBC de difundir "mentiras provocativas".
Desafío
Siria vive desde 1963 bajo una la ley de emergencia que impide la convocatoria de manifestaciones, por lo que las actuales protestas son consideradas como el mayor desafío que ha tenido el presidente Bashar al-Assad desde que asumió el cargo en 2000, tras la muerte de su padre, Hafiz.
En todo caso, el gobierno "estudiará" la posibilidad de ponerle fin a la ley y además "prometió" que revisará las licencias sobre partidos políticos, dijo la asesora de medios del presidente Bashar al-Assad.
Como explica Jim Muir, de la BBC, "hasta ahora algunos intentos de movilizar a la oposición en Damasco y en otros lugares se habían desvanecido, dejando la impresión de que la situación no era tan volátil como en otros países árabes".
"Pero debido a la mano dura de las autoridades con pequeños incidentes locales, Deraa de repente se convirtió en el centro de la indignación popular, similar a la que ha prendido la mecha en otros lugares" de la región.
No hay que olvidar que la actual ola de protestas se inició en Túnez por reivindicaciones regionales y se trasladó rápidamente a las grandes ciudades.
Tampoco debe perderse de vista que, como explica Muir, "Siria comparte muchas de las condiciones que llevaron al derrocamiento de los gobiernos en Túnez y Egipto, y que subyacen en los trastornos en Libia, Yemen, Bahréin y otras naciones".
Aunque Al-Assad sólo ha estado en el poder durante una década, heredó los problemas de la presidencia de su padre, quien gobernó durante 30 de los 37 años transcurridos desde el golpe de 1963, que llevó al poder al partido Baas.
Al igual que los otros países árabes, "Siria está plagada de corrupción de alto nivel y clientelismo vinculados con la represión política aplicada por los servicios de seguridad bajo leyes de emergencia draconianas en vigencia durante casi 50 años", manifiesta Muir.
Hay un factor adicional, según los analistas: el poder se concentra en manos de la minoría alauita (una rama del Islam chiíta), a la que pertenece Al-Assad, lo que genera resentimientos entre la mayoritaria comunidad sunita.
A favor del gobierno están particularmente "su postura nacionalista", afirma Muir, y "la firmeza en contra de Israel y, en ocasiones, de los poderes occidentales", lo que le granjea apoyo entre la población.
Buena parte de la evolución de los acontecimientos en Siria dependerá -según pronostica el periodista- de cómo Al-Assad maneje la ira manifestada en los últimos días en Deraa y que potencialmente podía extenderse a otras regiones del país.
Fuente: Fuerza Latina
Jueves 10 de Febrero de 2011
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EL CAIRO (AP) - Las fuerzas armadas egipcias anunciaron el jueves por la televisión nacional que han intervenido para "salvaguardar el país" y aseguraron a los manifestantes que Hosni Mubarak satisfará sus reclamos, en la indicación más fuerte hasta ahora de que el presidente estaría a punto de renunciar.
La televisión estatal dijo que Mubarak hablaría al pueblo por la noche, otro indicio de que Mubarak perdió el poder. En Washington, el director de la CIA dijo que existía una "fuerte probabilidad" de que Mubarak renuncie el jueves.
El anuncio drástico demostró que las fuerzas armadas asumían el mando después de 17 días de protestas que empezaban a escapar a todo control.
La televisión transmitió escenas en las que el ministro de Defensa, mariscal Hussein Tantawi, presidía una reunión de oficiales de gesto adusto. Brillaban por su ausencia Mubarak, comandante en jefe y su vicepresidente Omar Suleiman, un ex general y jefe de espionaje designado tras el estallido de las protestas el 25 de enero. Esta podría ser una señal de que también Suleiman era desplazado del poder.
El general Hassan al-Roueini, comandante militar de la zona cairota, dijo a los miles de manifestantes en la Plaza Tahrir que todos sus reclamos "serán satisfechos hoy". Se alzaron manos con la "V" de la victoria, así como gritos de que "el pueblo quiere el fin del régimen" y "Allahu akbar" (Dios es grande), una exclamación de victoria usada por gente tanto religiosa como secular.
El consejo supremo de las fuerzas armadas se reunía en las próximas horas bajo la presidencia de Tantawi y su vocero leyó por televisión un comunicado para anunciar su "apoyo a los reclamos legítimos del pueblo".
Dijo que el consejo estaba en sesión permanente para estudiar "qué medidas y disposiciones se pueden tomar para salvaguardar la nación, sus logros y las ambiciones de su gran pueblo", insinuando posiblemente que el consejo está a cargo del país.
La declaración estaba rotulada "comunicado número uno", una expresión que indicaría un posible golpe militar.
Estos sucesos se produjeron tras el fracaso de los esfuerzos de Suleiman por contener la crisis. Estallaron huelgas obreras, revueltas de los empleados contra sus directores y marchas de obreros que se unieron a los manifestantes en la plaza Tahrir.
Fuente: MundoCristiano
Sábado 29 de Enero de 2011
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Las protestas egipcias obligan a Washington a escoger entre un importante viejo aliado y las aspiraciones democráticas de la población.
"Estas protestas destacan que existen profundas quejas dentro de la sociedad egipcia", dijo este viernes la Secretaria de Estado, Hillary Clinton.
Se refería por segunda vez en menos de una semana a la crisis en desarrollo en Egipto, donde las fuerzas de seguridad han incrementado la represión entre manifestantes que piden libertades políticas.
Clinton pidió al gobierno egipcio, y en segundo plano a los manifestantes, evitar la violencia. Y recordó que Estados Unidos ha pedido insistentemente al presidente Hosni Mubarak, acometer reformas económicas, sociales y económicas.
"Instamos al Gobierno egipcio a permitir protestas pacíficas y a revertir los pasos sin precedentes que ha tomado para bloquear las comunicaciones", dijo Clinton en una rueda de prensa en la capital estadounidense.
Tras haber mantenido un perfil bajo durante los recientes eventos en Túnez que condujeron a la salida del hombre fuerte de esa nación magrebí, Washington ha sorprendido a muchos con declaraciones que parecen quitarle piso al aliado Mubarak.
El jueves el presidente Barack Obama, en una entrevista en el sitio de videos YouTube, recordó que aunque Mubarak es "un aliado nuestro en muchos asuntos críticos", es importante que "la gente tenga mecanismos para expresar sus quejas".
Sin embargo, la posición estadounidense es difícil, no sólo por la vieja alianza con el mandatario egipcio sino por la caja de Pandora que podría abrirse si se producen una salida tumultuosa del poder y el posible ascenso de factores islámicos radicales en una de las naciones militarmente más poderosas de la región.
Viejos dilemas
El dilema que enfrenta la diplomacia estadounidense no es nuevo. Se parece a lo vivido a lo largo del siglo XX con caudillos latinoamericanos de todo signo o con los gobiernos militares, como los que controlaron el Cono Sur antes de los años ochenta del siglo pasado.
Como en esas ocasiones, ahora Washington se debate entre los "valores fundacionales" de libertad y democracia que pretende diseminar en el mundo, y la necesidad de mantener gobiernos que le ayuden a apuntalar la estabilidad del orden internacional.
Uno de los mejores aliados en el siempre problemático Medio Oriente ha sido Egipto, país que en 1979 firmó la paz con Israel, arriesgando su posición en el mundo árabe, pero contando con el apoyo político, económico y militar estadounidense para eventualmente superarlo.
Desde entonces, Egipto ha sido una roca para la diplomacia estadounidense en la región. El Departamento de Estado cuenta con que la influencia egipcia puede ser usada para balancear las luchas cuyo centro son las pugnas entre palestinos e israelíes.
El lado negativo es que el aliado en El Cairo no es un gobierno democrático modelo que presentar al resto del mundo, como ilustra el hecho que desde que se conformó como república en 1953, el país haya tenido sólo 4 presidentes. Y por los últimos 30 años este ha sido ha sido Mubarak.
Además, desde la Guerra de los Seis Días con Israel en 1967, los egipcios viven bajo un estado de emergencia que suspende los derechos constitucionales, legaliza la censura y otorga a la policía poderes especiales.
Esa ley se renueva cada tres años, luego de haber sido reestablecida en 1981 tras el asesinato del antecesor de Mubarak, Anwar El Sadat.
Importancia militar
Cables diplomáticos filtrados por Wikileaks este viernes muestran que la diplomacia estadounidense ha presionado al gobierno egipcio para que acometa reformas democráticas y elimine el estado de emergencia.
Pero, aunque esos consejos no han sido escuchados, El Cairo sigue siendo uno de los mayores receptores de ayuda y asistencia militar estadounidense, a través de un fondo de asistencia militar de US$ 1.300 millones anuales, detrás de Israel, Pakistán y Afganistán.
Egipto ha sido un aliado clave en la llamada guerra contra el terrorismo que inicio el gobierno del entonces presidente George Bush en 2001, tras los atentados en Nueva York y Washington.
Eso no impidió que hacia el final del gobierno de Bush se produjeran roces entre los dos países, básicamente por la oposición de Mubarak a la invasión de Irak y su negativa de enviar aportar tropas para las misiones de estabilización a ese país o a Afganistán.
Con la llegada de Obama a la Casa Blanca empezó un momento de distensión, pese a que los reclamos a favor de las reformas no habrían cesado.
Fuente: Fuerza Latina
Lunes 24 de Enero de 2011
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Las protestas estallaron en las calles de Túnez el lunes con la formación de un gobierno de coalición. El presidente huyó el viernes
Todd Nettleton de La Voz de los Mártires señala que es difícil afirmar cuál será el resultado. "No creo que podamos anticipar un cambio positivo, al menos a corto plazo. Este es un país con menos de 0.5% de población cristiana. Es muy improbable que de repente estos creyentes puedan ser celebrados por su gobierno".
La opresión contra los cristianos escaló en 2010. Nettleton comparte que "La Voz de los Mártires está involucrado, pero no puedo decir mucho más porque hay tan pocos cristianos en Túnez, que cualquier cosa que digamos en público sobre lo que estamos haciendo allá podría hacer que ellos terminen convirtiéndose en un blanco".
Nettleton pide oración por más puertas abiertas. "Cuando hay agitación, la gente piensa en cosas importantes, por qué vale la pena vivir, por qué vale la pena morir. Ese puede ser el momento para que el avivamiento se encienda. Puede ser un tiempo en que el Espíritu de Dios se mueva dentro de un país".
Fuente: CBN
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