|
|
|
||
|
La fe y prácticas de ElAtrio.Net corresponden a las propias de las fe cristiana, expresando a título meramente enunciativo algunos de sus principios básicos como sigue: 1 La Biblia. Las doctrinas y prácticas de ElAtrio.Net se ajustan en todo a las enseñanzas de la Biblia, interpretadas según una exégesis histórico-gramaticas normal, sin que se admita otra fuente de autoridad espiritual o eclesiástica. Confiesa y afirma la autoridad de la Biblia como inspirada plenariamente por Dios en sus documentos originales (2ª Timoteo 3:16; 2ª Pedro 1:21), sin reconocer que los libros llamados apócrifos o deuterocanónicos tengan la autoridad de escritos inspirados. 2 La Trinidad. Confesamos que hay un solo Dios (Deuteronomio 6:5, 1ªCorintios 8:4,6), infinito, omnipotente y omnipresente, revelado en la Biblia, que enseña que en la unidad de Dios existen eternamente tres Personas en una sustancia, poder y eternidad: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo (1ª Juan 5:7; Mateo 3:16,17; 28:39; 2ª Corintios 13:14). 3 Jesucristo. Creemos que el Señor Jesucristo es el Hijo de Dios, el Verbo encarnado (Juan 1:14), nacido virginalmente de María, por obra del Espírtu Santo (Lucas 1:35). Es la Persona Divina de Dios el Hijo, en quien subsiten dos naturalezas, la divina y la humana y, por tanto, es esencialmente Dios en igualdad con el Padre y el Espíritu Santo. 4 La obra redentora de Jesucristo. Creemos que, según el plan divino de gracia formulado antes de los tiempos de los siglos, el Hijo fue escogido para llevar a cabo la obra de redención (2ª Timoteo 1:9; 1ª Pedro 1:18-20). Se ofreció a si mismo en la cruz como sacrificio perfecto (Hechos 9:14), y es perfecto y exacto para su cometido por su naturaleza de humanidad y divinidad, cumpliendo las demandas de la justicia de Dios con los hombres, cubriendo sus pecado y haciendo posible su perdón y salvación (Colosenses 2:13). El valor de su sacrificio es infinito (para siempre) y de alcance universal (para todos, 2ª Corintios 5:14-15; 1ª Timoteo 2:6), solamente que el hombre se excluye a sí mismo de este regalo del sacrificio de Jesús (Cristo, JesuCristo) si continua sin creer en el mensaje de Salvación que recibe (Juan 3:36). 5 La resurrección corporal del Señor Jesucristo. Creemos que el Señor Jesucristo fue levantado corporalmente de entre los muertos (Lucas 28:6; Hechos 2:32; 1ª Corintios 15:3-4). En la ascensión fue alzado a la diestra de Dios (Marcos 16:19; Lucas 24:51; Hechos 1:9,11; Efesios 1:20; 1ª Timoteo 3:16), desde donde, glorificado como Príncipe y Salvador (Hechos 5:31), dirige la obra de la salvación. Es sumo sacerdote y único mediador entre Dios y los hombres (1ª Timoteo 2:5). 6 La persona y obra del Espíritu Santo. Creemos que el Espíritu Santo es la Tercera Persona Divina y no una mera influencia (Mateo 28:19; Hechos 5:3-4; 2ªCorintios 13:14). Lleva a cabo la obra interna y subjetiva de la redención, descubriendo el pecado en el corazón del hombre (Juan 16:8-11), despertando al arrepentimiento, la fe en Jesucristo, y efectuando la regeneración del creyente (Juan 3:3-7; Tito 3:5). Habita en la Iglesia, como también en las iglesias locales y en el ser de los redimidos (Efesios 2:21-22; 1ª Corintios 6:19), siendo precisa su potencia en todos los aspectos de la vida y del testimonio. El bautismo del Espíritu Santo en el día del Pentecostés, se extiende a todos los verdaderos cristianos y no puede repetirse (1ª Corintios 12:12-13). 7 La naturaleza del hombre. Creemos que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios para señorear en la tierra, dentro de la voluntad el Creador (Génesis 1:26-28). Al caer en el pecado, cediendo a la tentación de Satanás, abandonó el postulado primordial de su creación, de modo que toda su naturaleza es afectada por la caída y orientada al mal, siendo ya un ser perdido, sin posibilidad de restaurarse por sus propios medios (Efesios 2:1-5). Sin embargo, no deja de ser el hombre creación especial de Dios. Se halla bajo la ira divina a causa de su pecado y a la vez es objeto del amor de Dios en el Plan de Redención (Juan 3:16; 1ª Juan 4:9-10). Por el arrepentimiento y la fe, gracias a la obra redentora de Jesucristo, pasa a ser un hombre creyente, regenerado por el Espíritu Santo, llegando a ser hijo de Dios, abriéndose delante las perspectivas de bendición eterna (Efesios 2:8-9). Su testimonio puede fluctuar, pero el creyente, hallándose en Cristo, no puede perderse (Juan 10:27-29; Romanos 8:1). El hombre rebelde sella su propia perdición eterna al rechazar la salvación de Dios en Jesucristo (Juan 3:36). 8 La Iglesia y las iglesias. Creemos que, según enseñanzas apostólicas, la Iglesia se compone de todos los verdaderos creyentes en Jesucristo, siendo regenerados por Espíritu Santo. Éste les une al Cuerpo de Cristo, la Iglesia, por el único bautismo del Espíritu Santo (1ª Corintios 12:13). Jesucristo es la única cabeza de la Iglesia y obra en ella por medio del Espíritu (Efesios 1:22). ElAtrio.Net es un instrumento al servicio de Dios y de esta Iglesia universal, reconociendo a sus miembros y promoviendo su integración en iglesias locales, siendo una iglesia local una entidad social con las características que describimos a continuación. Las iglesias locales son congregaciones de creyentes que se reúnen en un determinado lugar geográfico a los efectos de la adoración, la comunión, la edificación mutua en la Palabra de Dios y para dar testimonio de su fe ante el mundo (Marcos 18:20). Según la enseñanza apostólica, hay una pluralidad de ancianos, pastores, obispos o sobreveedores, en cada iglesia local (Hechos 14:23; 20:17; Tito 1:3; 1ª Pedro 5:1), siendo reconocidos por la labor que realizan en la potencia del Espíritu Santo. Estos se ocupan de la enseñanza y pastoreo de la congregación. Conforme a la clara enseñanza bíblica, creemos que el Espíritu Santo da dones a los creyentes para el provecho y edificación de la Iglesia de Jesucristo (1ª Corintios 12:11). El ministerio es, por tanto, variado, pero ha de ajustarse enteramente a la Palabra de Dios. A los pastores y maestros les corresponde proveer el alimento espiritual para la grey, bien personalmente o utilizando a hermanos dotados de la propia iglesia local o de otras. Las ordenanzas de la iglesia son: El bautismo, que se administra solo a adultos bajo su profesión de fe (Mateo 28:19; Marcos 16:15-16); y la Cena del Señor, que se celebra habitualmente cada primer día de la semana con los elementos simbólicos de pan y vino (1ª Corintios 11:23-26). 9 Los cristianos y el Estado. Creemos que según los mandatos del Señor y las enseñanzas de sus Apóstoles, los cristianos han de dar "al césar lo que es del césar, y a Dios lo que es de Dios", sometiéndose a las autoridades y orando por ellas. Los hermanos han de mantener una leal ciudadanía y una pacífica conducta en la sociedad. Sin embargo, si llega el caso de que las autoridades manden algo contrario a las claras enseñanzas de la Palabra de Dios y, por tanto, lesivas a la conciencia cristiana, prevalece el principio de "obedecer a Dios antes que a los hombres".
[Home] [Portada]
[Mapa Web] [Buscador] |
|
|
||
|
|
Equipo ElAtrio.Net |
Revisado el
14-11-2004
|