Mensaje Celeste
Los comentarios de Andrés Baranzano
EL VALOR DE UN CORAZÓN CAMBIADO
PROGRAMA N° 66, 10-04-05
Mt. 6:19- 21, Prov. 4: 23
Dice la palabra de Dios, que donde "está
vuestro tesoro, allí estará nuestro corazón"
y, estimado amigo, el siguiente consejo "no hagáis tesoro
donde la polilla y el orín corrompen, donde ladrones hurtan,
sino en el cielo". Esto lo había comprendido muy bien,
el célebre filósofo y matemático Blas Pascal,
que reconoció que sólo puede satisfacer las aspiraciones
del corazón el Dios cristiano, "un Dios de amor y de consolación,
un Dios que llena el alma y el corazón de quien Él posee,
un Dios que hace suyo el sentimiento de las miserias y tiene infinita
misericordia para todos los hombres".
La verdad de la fe en Cristo puede aclarar y rescatar
al hombre de su soledad, angustia y dolor, de su cansancio, de su
inmundicia. El hombre no es sólo razón, no se lo puede
reducir sólo a eso, sino que es también, estimado oyente,
corazón y sentimiento, un enigma que reclama el misterio de
la fe en Dios. El hombre sin Cristo en el corazón estará
condenado a contradicciones internas, sufrirá y padecerá
la soledad, hambre de eternidad, porque sólo en Cristo hay
respuesta satisfactoria para "alcanzar oportuno socorro y descanso
para el alma", sólo en Cristo puedes saciar toda tu necesidad
humana. El hombre, sin Cristo, buscará la justicia, pero sólo
hallará trapo de inmundicia. Acá todo se desvanece,
todo se agota, todo pasa. La vida pasa, "se marchita la hierba,
se seca la flor", las pasiones y deseos pasarán, pero
la verdad de la palabra de Dios para tu vida permanecerá, quien
siembra y vuelve su corazón a Cristo, seguro será dichoso.
"Bienaventurado el hombre de limpio corazón, pues ese
verá a Dios".
Amigo, el hombre por su naturaleza no puede hacer lo
bueno. Dice el libro de Jeremías en capítulo 13: verso
23, "¿Mudará el etíope su piel, y el leopardo
sus manchas? Así también, ¿podréis vosotros
hacer bien, estando habituados a hacer mal?". Si hemos de obedecer
a Dios y seguir el ejemplo de Cristo, debe efectuarse un cambio en
nuestra naturaleza, un cambio de corazón. Si hemos de vivir
una vida conforme a Cristo, tendremos que recibir un poder externo
a nosotros mismos, sólo llegará cuando aceptemos en
nuestro corazón a Cristo como Salvador personal. Hoy es tiempo
para evaluar dónde está tu corazón. "Sobre
toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él
emana la vida". ¿Dónde está tu corazón
hoy?, es tiempo para darte una oportunidad y empezar a ser feliz,
Acepta a Cristo en tu corazón y serás feliz. José
Holguin canta "Soy feliz"
.Andrés Baranzano
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